Albert Einstein en 1939 compuso un mensaje para las personas del año 6939 d. C.
El mensaje de 1939 de Albert Einstein para una cápsula del tiempo, que advierte que el progreso tecnológico convive con la inseguridad económica y la guerra porque “la inteligencia y el carácter de las masas” van por detrás de unos pocos dotados, provoca un amplio debate sobre elitismo, moralidad y cómo interpretar esas palabras a la sombra del nazismo. Los comentaristas discuten si la historia respalda el pesimismo de Einstein sobre “las masas”, contraponen el genio individual al comportamiento de la turba y valoran el capitalismo, el comunismo y el socialismo en la producción tanto de prosperidad como de genocidio. Otros cuestionan la durabilidad y legibilidad de medios como el microfilm a lo largo de milenios y reflexionan sobre qué tan bien (o mal) nuestra era digital está preservando el conocimiento para las personas del año 6939.
Cápsula del tiempo, microfilm y preservación
- Muchos chistes sobre cucarachas y cabras comiéndose el microfilm cuando se abra la cápsula.
- Algunos sostienen que los lectores del futuro necesitarán IA para descifrar el lenguaje arcaico; otros señalan que ya conocemos por nombre a profesionales egipcios de hace 4.500 años, así que es probable que Einstein sea recordado.
- Debate sobre el archivado a largo plazo: algunos dicen que ahora somos mejores archivando deliberadamente, otros dicen que los antiguos monumentos e inscripciones de piedra (pirámides, Piedra de Rosetta) son mucho más robustos que los medios digitales modernos.
- Preocupación de que el colapso de la civilización pueda volver ilegibles los registros digitales que sobrevivan.
- Se plantea la duda de si el microfilm de los años 30 (probablemente celuloide) siquiera duraría 50 años, y mucho menos milenios.
“Las masas frente a unos pocos valiosos” de Einstein
- La cita central sobre que la “inteligencia y el carácter de las masas” son mucho más bajos que los de los pocos que producen valor impulsa la mayor parte del hilo.
- Un bando lo lee como elitismo directo, incluso rozando el pensamiento eugenésico o un desprecio al estilo de Rand por “las masas”.
- Otro bando lo lee como una crítica al comportamiento de la turba y a la estupidez grupal, no a las personas individuales, especialmente a la luz del ascenso de la Alemania nazi.
- Otros subrayan que los “productores” dependen de un vasto “trabajo integrado” (agricultores, conductores, limpiadores, trabajadores de infraestructura), así que cualquier división tajante entre unos pocos y las masas es engañosa.
Guerra, genocidio y sistemas políticos
- Fuerte disputa sobre la afirmación de que los regímenes comunistas perpetraron los mayores genocidios “apoyados por la intelligentsia”, y que Einstein pertenecía a esa clase.
- Los críticos cuestionan la definición de “intelligentsia”, señalan que los intelectuales a menudo fueron las primeras víctimas de esos regímenes y exigen pruebas del “apoyo” de Einstein.
- Otros contraargumentan que algunos intelectuales occidentales sí apoyaron el comunismo o el maoísmo, al menos durante un tiempo.
- Algunos sostienen que la violencia genocida también surge de sistemas fascistas y capitalistas, especialmente del colonialismo y de narrativas de superioridad racial o de clase.
- Un hilo señala el contexto de 1939 de Einstein como refugiado judío del nazismo; su visión dura de “las masas” está ligada a cómo un país se volvió contra sus ciudadanos judíos.
Economía, desigualdad y socialismo
- La queja de Einstein sobre el miedo a quedar excluido del “ciclo económico” se considera todavía vigente; varios dicen que la desigualdad ha empeorado.
- Otros señalan que en muchos países occidentales la gente ya no muere de hambre, argumentando que eso es un progreso importante.
- Debate sobre regulación frente a mercados libres:
- Un lado afirma que la regulación eleva los costes y es “control socialista”.
- Los oponentes argumentan que los mercados no regulados tienden hacia monopolios/duopolios que suben los precios y concentran poder; enumeran barreras no regulatorias (capital, activos, efectos de red, control de medios, conocimiento).
- Otro comentarista señala que en la práctica no existe un mercado verdaderamente “no regulado”.
- Algunos vinculan la crítica económica de Einstein con su ensayo pro-socialista “Why Socialism?”; otros subrayan que no encajaría en la ideología libertaria del “productor”.
Inteligencia, élites y “productores”
- Varios discuten distribuciones de inteligencia (curvas de campana, ley de Price) y si una pequeña minoría crea la mayor parte del valor.
- Los escépticos cuestionan correlacionar alta inteligencia con buen carácter o contribución social; se mencionan muchos ejemplos de actores poderosos pero inmorales.
- Discusión sobre quién cuenta como “productor”:
- Algunos sostienen que la sociedad moderna trata erróneamente a financieros y directivos como productores en lugar de a investigadores, trabajadores o docentes.
- Otros señalan que los académicos y científicos también pueden ser mezquinos, envidiosos y poco éticos; el talento técnico no garantiza superioridad moral.
- Larga subdiscusión en torno a un director ejecutivo tecnológico de alto perfil como “colaborador individual serio” frente a alguien cuyas malas ideas necesitan límites; se usa para ilustrar el carácter mixto de los “productores” de élite.
Multitudes, democracia y responsabilidad
- Tema recurrente: las personas individuales pueden ser decentes y racionales, pero las multitudes o “las masas” se comportan como “animales tontos y asustadizos” bajo el miedo y la propaganda.
- Algunos subrayan que la guerra la inician unos pocos líderes, pero requiere la participación o la aquiescencia de las masas; otros insisten en que la culpa principal recae en quienes tienen el poder, no en los ciudadanos comunes.
- Preocupa que ensalzar a “los pocos” que supuestamente saben más pueda justificar la tecnocracia o el gobierno autoritario de élites autoproclamadas.
- Contra-propuesta: elevar a las masas mediante la educación y una verdadera democracia, en lugar de redoblar las nociones jerárquicas de superioridad.
Tecnología, medios e intelecto colectivo
- Se atribuyen a Einstein varias citas apócrifas antitecnológicas; otros comentaristas desacreditan al menos una de ellas.
- Algunos lamentan cómo la tecnología, especialmente las redes sociales, pasó de ser una esperanza de amplificar la inteligencia colectiva a convertirse en una fuerza que:
- Premia los memes y la indignación por encima del razonamiento,
- Facilita el acoso colectivo y la radicalización marginal,
- Incentiva un discurso superficial y performativo.
- Otros juegan con la idea de que los conflictos entre “la humanidad” y la “tecnología” siguen siendo, en última instancia, conflictos entre humanos que manejan herramientas.
La conducta personal de Einstein y el encuadre histórico
- Una lista de condiciones de 1914 que le dio a su esposa desencadena debate:
- Algunos la ven como el típico “sé ama de casa, yo gano el dinero” de principios del siglo XX.
- Otros la consideran misógina, aunque contextualizada como algo habitual en la época.
- Más ampliamente, varios argumentan que muchas figuras veneradas de principios del siglo XX sostenían ideas hoy repugnantes (por ejemplo, sobre la eugenesia), y que juzgarlas requiere contexto histórico sin excusar el daño.
Meta: Futility Closet y referencias culturales
- Varios comentaristas elogian el sitio Futility Closet y, especialmente, su podcast ya terminado por sus historias históricas peculiares.
- Otros trazan analogías con la ciencia ficción (por ejemplo, cápsulas del tiempo, “Foundation”, preservación del conocimiento al estilo de Canticle) y bromean sobre cabras, cucarachas o IAs del futuro encontrándose con el mensaje de Einstein.