Una pareja de Wisconsin tiene teléfonos viejos y nadie los quiere comprar

Una pareja de Wisconsin ha acumulado decenas de miles de teléfonos fijos antiguos, pero los cambios en la tecnología y en los gustos hacen que les cueste encontrar compradores a pesar de tener una tienda en línea funcional y de vender ocasionalmente a estudios de cine y coleccionistas. Los comentaristas sostienen que sigue habiendo demanda de teléfonos antiguos como decoración y utilería, pero señalan que los precios altos, la mala presentación en línea y la edad y tendencia a acumular de la pareja han convertido la colección en una carga más que en un activo. El caso invita además a reflexionar sobre cómo el cambio en la utilidad, la producción en masa y los costes de vivienda han erosionado el mercado de muchas antigüedades tradicionales, y sobre la carga que las grandes colecciones personales pueden suponer para los herederos.

Confusión entre el titular y la escala

  • Muchos comentarios bromean diciendo que el título original de HN parecía referirse a solo “decenas” de teléfonos, cuando la realidad es “decenas de miles”.
  • La discrepancia se compara con el juego de fiesta “Telephone”: “de miles” se perdió en la transmisión.
  • Algunos señalan que “decenas de teléfonos” sería algo trivial; decenas de miles sí es realmente noticia.

Modelo de negocio, demanda y precios

  • Varios comentaristas creen que sí existe demanda (coleccionistas, decoración, utilería), pero que los precios son demasiado altos:
    • Teléfonos listados alrededor de $200–$300; muchos esperarían $50–$100 por una pieza de curiosidad.
    • Su adaptador Bluetooth se considera demasiado caro en comparación con productos similares.
  • Otros observan que teléfonos antiguos parecidos se venden con regularidad en eBay, pero por aproximadamente la mitad de los precios de esta empresa.
  • Estrategias propuestas:
    • Publicar sistemáticamente en eBay (posiblemente subastas sin precio de reserva) durante varios años.
    • Vender lotes al por mayor a revendedores, casas de utilería o chatarrerías.
    • Donar a museos o hacer deducciones fiscales; reciclar el metal.
    • Contratar ayuda más joven para modernizar el marketing, usar TikTok o vender los teléfonos en paquete con adaptadores.

Ideas técnicas y de bricolaje

  • Hay interés en conectar teléfonos antiguos con sistemas modernos:
    • Se comentan puentes Bluetooth–RJ11, ATAs VoIP y adaptadores DIY basados en ESP32.
    • Algunos están montando PBX/intercomunicadores domésticos usando el cableado existente de la casa y microcontroladores.
  • Muchos ven que “estos teléfonos funcionan vía Bluetooth/VoIP” como clave para mantenerlos útiles y deseables.

Acumulación, herencias y “limpieza de muerte”

  • Varios comentarios describen a la pareja como acumuladores o semiacumuladores.
  • La preocupación se centra en la carga logística y emocional que su inventario impondrá a sus hijos.
  • Anécdotas personales sobre limpiar las casas de familiares fallecidos resaltan lo agotador y doloroso que puede ser esto.
  • Se plantea la idea de desapegarse y deshacerse de cosas de forma proactiva en la vejez (“limpieza de muerte”) como una alternativa más sana.

Antigüedades, utilidad y cambios de valor

  • Debate más amplio sobre por qué objetos como escritorios tipo roll-top, vajilla de porcelana, lámparas de aceite y teléfonos antiguos han perdido atractivo general:
    • Utilidad: los estilos de vida modernos (lavavajillas, LED, armarios, smartphones) hacen que estos objetos sean poco prácticos.
    • Memoria generacional: las antigüedades suelen importar solo mientras alguien las recuerda como objetos de uso cotidiano.
    • Producción en masa y abundancia: la gente puede comprar barato objetos que se ajustan mejor a sus necesidades, así que las antigüedades heredadas no resultan especiales.
    • Algunos señalan revivals ocasionales impulsados por la moda, películas o nostalgia, pero lo ven como una especie de “apuesta” impredecible.

Entusiasmo y escepticismo

  • Comentarios entusiastas:
    • La colección es admirada como un conjunto impresionante, bien construido, de artefactos históricos y material para proyectos.
    • Algunos comprarían piezas (teléfonos públicos, teléfonos de pared de madera) a precios más bajos.
  • Comentarios escépticos:
    • Otros ven el inventario más como una carga que como un activo, especialmente considerando los costes de almacenamiento.
    • Unos pocos expresan simpatía limitada, viendo esto como una advertencia sobre no adaptarse a los cambios del mercado.