W Social, instituciones públicas y el teatro de la soberanía digital europea
Recepción general de W Social
- Muchos ven W Social como “sospechoso” o de poco esfuerzo: de código cerrado, con ánimo de lucro, y un modelo de negocio poco claro más allá de anuncios y funciones de pago en el futuro.
- El lanzamiento en Davos/WEF y la fuerte promoción en radiodifusoras públicas y por políticos de la UE se consideran señales de alarma y más como marketing que como periodismo.
- Varios lo comparan con un “EU Truth Social” o un “club de políticos” más que con una red centrada en los ciudadanos, esperando críticas restringidas y respuestas aduladoras.
Identidad, privacidad y preocupaciones técnicas
- La incorporación y la “verificación humana” se ven como excesivas: instalación de app en varios pasos, PIN, biometría/escaneo de pasaporte, selfie y vinculación mediante códigos QR.
- A algunos les preocupa que esto normalice las identidades digitales y concentre datos personales sensibles en una empresa privada.
- Se mencionan afirmaciones de que “no está construido con la criptografía adecuada” y de que tiene malas prácticas de seguridad (por ejemplo, sin protección contra XSS).
- Los informes de alto uso de CPU y comportamientos extraños de la interfaz (por ejemplo, secuestro de la barra de desplazamiento) aumentan la sensación de amateurismo.
Soberanía digital de la UE, política y grift
- Varios sostienen que la “soberanía” se está usando como una etiqueta proteccionista o de búsqueda de rentas, con dinero público fluyendo hacia proyectos bien conectados pero débiles.
- Las sospechas de lobby, marketing y posible corrupción aparecen con frecuencia; algunos lo ven como algo típico de los programas digitales de la UE.
- Es común la frustración de que las instituciones de la UE ignoren proyectos abiertos, basados en la UE, mientras elevan W Social.
Alternativas y debates sobre protocolos
- Eurosky (AT Protocol, sin ánimo de lucro, alojado en la UE) y mu.social (construido sobre esa pila) se citan como alineados con la transparencia y la soberanía, pero en gran medida ignorados por los medios y los políticos.
- Mastodon/ActivityPub se defiende como genuinamente social, no algorítmico y ya ampliamente usado (incluidas entidades europeas), pero se critica por:
- Búsqueda y etiquetado débiles para el descubrimiento.
- “Paradoja de la elección” en torno a la selección de instancia y el temor a que los administradores de instancias borren datos.
- Algunos elogian Bluesky/AT Protocol por:
- Portabilidad de cuentas mediante servidores de datos personales (PDS).
- Separación entre alojamiento y “appviews” (agregadores), y buena UX.
- Otros argumentan que cualquier nueva plataforma cerrada y centralizada (incluida W Social) repite el patrón de “tú eres el producto” y sugieren o bien Mastodon o bien abandonar las redes sociales por completo.
Cuestiones de código abierto y licencias
- W Social ocultó brevemente su código en GitHub y luego lo volvió a hacer visible; la discusión señala que, para componentes con licencia MIT/Apache, cerrar el desarrollo futuro es legal, pero las versiones abiertas anteriores siguen pudiendo redistribuirse.
- Esto refuerza la desconfianza de que los proyectos “abiertos” puedan virar hacia plataformas cerradas orientadas al lucro.