El Parlamento suizo levanta la prohibición de nuevas centrales nucleares

La decisión de Suiza de levantar su prohibición sobre nuevas centrales nucleares ha reavivado debates más amplios sobre cómo descarbonizar las redes eléctricas manteniendo bajo control los precios y el riesgo de apagones. Los defensores presentan la nuclear como una capacidad firme y baja en carbono esencial para un país dependiente de la hidroeléctrica y de las importaciones, con una demanda creciente y glaciares en retroceso, mientras que los críticos señalan los altos costes de capital, los largos plazos de construcción, la seguridad, los residuos y las limitaciones de refrigeración, y sostienen que la solar, la eólica, las baterías y el aumento del almacenamiento hidroeléctrico pueden hacer el trabajo de forma más barata y rápida. Muchos esperan que un referéndum nacional decida si realmente se construirán nuevos reactores.

Viabilidad económica: nuclear frente a renovables

  • Muchos sostienen que la nueva nuclear es ahora mucho más cara por MWh que la solar + eólica + almacenamiento, citando megaproyectos recientes con tiempos de construcción de varias décadas, sobrecostes de 2–4× y una fuerte dependencia de garantías estatales y precios mínimos.
  • Punto de vista contrario: los reactores existentes pueden ser muy baratos de operar; los costes elevados se enmarcan en gran medida como regulatorios y “inducidos por la política” más que inherentes. Algunos afirman que la nuclear podría volver a ser barata con construcciones estandarizadas en flota y construcción continua.
  • Debate sobre la “base”: los críticos dicen que las redes modernas necesitan principalmente “peakers” flexibles + almacenamiento, no una base inflexible; otros insisten en que una generación firme y fiable no es negociable y que los precios de mercado infravaloran la fiabilidad a nivel de sistema.
  • Varios comentaristas señalan que las baterías junto con las renovables están reduciendo rápidamente sus costes y aumentando su volumen, y que la nuclear construida hoy llegaría demasiado tarde como para ayudar materialmente al impulso de descarbonización a corto plazo.

Contexto específico de Suiza

  • Suiza ya tiene una hidroeléctrica significativa y algo de nuclear; la fiabilidad invernal y la estacionalidad de la hidroeléctrica se describen como los problemas centrales.
  • Se dice que el potencial de bombeo hidráulico está en gran medida agotado; la geografía limita la eólica a gran escala y la solar a escala de red, y la oposición NIMBY es fuerte.
  • Algunos ven la nuclear + solar como la única vía realista para mantener la industria, sustituir el petróleo/gas y להתמודד con la pérdida de glaciares; otros dicen que Suiza es uno de los países que menos necesita nueva nuclear y debería centrarse en más almacenamiento hidroeléctrico y solar.
  • Política: los partidos de izquierda/verdes siguen siendo fuertemente antinucleares; se espera un referéndum y puede bloquear cualquier construcción práctica pese a que se levante la prohibición legal.

Seguridad, medio ambiente y refrigeración

  • La parte pro-nuclear subraya un número de muertes/TWh muy bajo en comparación con los combustibles fósiles y argumenta que los riesgos radiológicos y los residuos están sobredimensionados; apunta al almacenamiento en contenedores secos y a los repositorios geológicos profundos como problemas de ingeniería “resueltos”.
  • Los escépticos enfatizan:
    • Residuos de larga vida y una custodia social y política incierta durante siglos.
    • Accidentes históricos, captura regulatoria y riesgos de guerra/terrorismo (por ejemplo, las plantas ucranianas como objetivos militares).
    • Temperaturas altas de los ríos y caudales bajos ya están obligando a reactores europeos a recortar producción para proteger los ecosistemas.

Diseños avanzados: SMRs y torio

  • Los SMRs y los conceptos de sales fundidas/torio generan entusiasmo como potencialmente más seguros, modulares y eficientes en combustible.
  • Otros señalan que hasta ahora cada proyecto serio de SMR ha revisado al alza sus costes; los reactores pequeños pierden economías de escala termodinámicas y de personal, y los “ahorros de fábrica” no están probados.
  • Los críticos consideran que el torio y la Gen‑IV están perpetuamente a “10–20 años”, con despliegue limitado incluso en países con mucha nuclear.

Estabilidad de la red y almacenamiento

  • La discusión abarca bombeo hidráulico, inversores formadores de red, condensadores síncronos y grandes bancos de baterías como sustitutos de la masa giratoria tradicional.
  • En cuestiones de larga duración/estacionales, las propuestas incluyen: sobredimensionar solar/eólica, transmisión a escala continental, atlas de bombeo hidráulico y almacenamiento químico (hidrógeno/metano).
  • Algunos sostienen que un 90–97% de renovables + una pequeña cuota de respaldo de gas es lo óptimo para el sistema; otros lo llaman “pensamiento ilusorio” y quieren nuclear como seguro frente a largas dunkelflaute y a la variabilidad impulsada por el clima.

Política, ideología y proliferación

  • Fuerte desacuerdo sobre el papel de los movimientos ecologistas: una parte les culpa (a veces alegando financiación fósil) de haber matado una opción baja en carbono prometedora; la otra dice que la economía y el historial de seguridad de la nuclear la hundieron primero.
  • Varios señalan que los programas de energía nuclear pueden facilitar capacidades de armas nucleares; algunos ven eso como un beneficio estratégico (disuasión, soberanía energética), otros como un riesgo de proliferación.
  • Un tema recurrente a nivel meta: los debates energéticos se polarizan en “nuclear vs renovables”, mientras que muchos comentaristas sostienen que la verdadera elección es “todas las opciones bajas en carbono que podamos permitirnos y desplegar de forma realista”.