¿Siempre se equivoca The Economist?
Visión general de la precisión de The Economist
- Muchos comentaristas dicen que el medio suele equivocarse en decisiones “grandes e importantes” (guerras, geopolítica, China/BRICS, etc.) y acertar en trivialidades, lo que les parece más engañoso que un error aleatorio.
- Otros señalan que el propio análisis del artículo concluye que suele acertar más veces de las que falla, especialmente en previsiones de consenso o del statu quo.
- Varias personas lo consideran un barómetro fiable de la sabiduría convencional de las élites, aunque no una fuente de verdad.
Metodología y dificultad de predecir
- A algunos les desagrada que la autoevaluación solo cubra “este milenio” y dependa de un modelo de IA para valorar predicciones, porque lo ven superficial o como un truco.
- Unos pocos piden un seguimiento más riguroso (por ejemplo, puntuaciones de Brier) y “piel en el juego”, y argumentan que el incentivo de la publicación es parecer correcta, no serlo.
- Se discute cómo las previsiones públicas pueden cambiar los resultados (la “orientación futura” de la Fed, teoría de juegos), lo que hace que algunas predicciones sean inherentemente inestables.
Sesgo, ideología y periodismo de “ambos lados”
- Crítica persistente: un sesgo reflejo a favor del libre mercado, la privatización, la guerra y la intervención liberal (por ejemplo, el apoyo a la invasión de Irak; “nunca vio una guerra que no le gustara”).
- Algunos lectores dejaron de leerlo por una supuesta falsa equivalencia o parcialidad: la portada del Biden con andador, el tratamiento de Trump frente a la aptitud mental de Biden y temas de la guerra cultural.
- Otros sostienen que “ambos lados” suele usarse erróneamente como peyorativo; el problema real es la falsa equivalencia y la tergiversación.
Cobertura de temas específicos (China, cuestiones trans, etc.)
- Varios comentaristas afirman que sus reportajes de portada sobre China/India/BRICS y las narrativas sobre el colapso de China han estado consistentemente equivocados.
- En temas trans, varios describen un patrón de encuadre frecuente y negativo sin dar voz a personas trans, vinculado a un editor concreto; esto llevó a algunos a cancelar sus suscripciones.
Propiedad, élites y confianza
- Una línea de crítica ve los vínculos de propiedad con familias adineradas como indicio de servicio a “los intereses bancarios de la élite global”.
- Otra cita la estructura formal de propiedad y las salvaguardas editoriales para defender su independencia.
- Algunos lectores dicen que sigue estando entre las mejores publicaciones globales, especialmente por sus breves resúmenes, tablas de datos, negocios/finanzas, ciencia y obituarios; otros ahora prefieren medios como el Financial Times o revistas locales de negocios.
Consumo de medios y puntos metarreferenciales
- Varios señalan que los medios serios sobre todo proporcionan una sensación de estar informado y un terreno común para conversar.
- Hay un escepticismo más amplio hacia los medios tradicionales (izquierda y derecha) y propuestas de aceptar la ignorancia en la mayoría de los ámbitos, confiar en la experiencia de cada dominio y desconfiar de volverse desinformado más que simplemente desinformado.