Cómo podemos reducir la congestión del tráfico
Google está probando cambios en su algoritmo de rutas de Maps que desvían deliberadamente a algunos conductores de tramos de carretera crónicamente congestionados, lo que produce mejoras modestas en las velocidades medias y en el uso de combustible, pero también plantea preguntas sobre la equidad, el consentimiento y la confianza en las apps de navegación. Los comentaristas señalan que el enrutamiento dinámico puede inundar sin querer calles residenciales, sobreutilizar carreteras no diseñadas para tráfico pesado y crear “desvíos de Google” perversos, mientras que otros apuntan a paralelismos con conceptos como la paradoja de Braess y la demanda inducida. Muchos sostienen que los ajustes algorítmicos solo pueden aliviar la congestión de forma marginal, y enfatizan en cambio soluciones estructurales como un mejor transporte público, usos del suelo transitables a pie, tarificación por congestión y una mayor adopción del trabajo remoto.
Resumen del experimento de dispersión de la congestión de Google
- Modificó el enrutamiento para desviar a los conductores de segmentos congestionados preseleccionados hacia alternativas de tiempo similar.
- Se probó mediante “días de tratamiento/control” alternos en toda la ciudad durante seis meses en 10 grandes ciudades de EE. UU.
- Informó un aumento mediano de ~2% en la velocidad en los segmentos objetivo y una reducción de ~0.5–1% en el consumo de combustible.
- Algunos comentaristas consideran que el impacto es positivo pero modesto; otros dicen que llega sorprendentemente tarde y es un “balanceo de carga” obvio.
Lógica de enrutamiento, teoría de juegos y recopilación de datos
- La paradoja de Braess y el “cada uno optimiza para sí mismo” se citan como razones por las que el balanceo de carga explícito puede superar las elecciones ingenuas de la “ruta más rápida”.
- Algunos sostienen que los segmentos congestionados ya se vuelven poco atractivos en el enrutamiento; otros señalan que los algoritmos siguen favoreciendo carreteras principales que son un poco más rápidas “sobre el papel”.
- Varios sospechan que las apps a veces envían a los usuarios por carreteras subóptimas o poco usadas para refrescar los datos de tráfico; otros dicen que, si ocurre, solo es cuando las alternativas son marginales.
Ética, supervisión y coordinación con las ciudades
- Debate sobre si desviar a millones de personas cuenta como investigación con sujetos humanos que necesita supervisión al estilo de un IRB.
- Algunos argumentan que los grandes cambios de enrutamiento con externalidades a nivel comunitario deberían involucrar a los planificadores urbanos; otros advierten contra sobreestimar los beneficios de la revisión gubernamental.
- Preocupaciones por que los camiones sean desviados a carreteras más débiles o residenciales, aumentando el deterioro de las vías y la reacción adversa local.
Confianza, experiencia de usuario y “bien mayor” frente al óptimo individual
- Muchos informan de “desvíos de Google” que ahorran 2–4 minutos en teoría pero en la práctica causan rutas más largas, inseguras o extrañas, a veces por callejones o a través de giros difíciles.
- La percepción de que el enrutamiento reciente ha empeorado lleva a algunos a abandonar la navegación para trayectos conocidos o a cambiar de app.
- Varios se oponen filosóficamente a que los envíen por rutas más lentas en beneficio colectivo sin consentimiento explícito.
- Solicitudes de más controles para el usuario (p. ej., “evitar giros a la izquierda”) y menos indicaciones intrusivas de re-enrutamiento durante el viaje.
Efectos secundarios en barrios e infraestructura
- Quejas de que las apps de navegación ya convierten calles residenciales tranquilas en “rat runs”, bloqueando entradas de garajes e impidiendo el paso de vehículos de emergencia.
- Temores de que estrategias similares a la difusión puedan sobrecargar aún más calles no diseñadas para tráfico de cercanía o camiones pesados.
- Algunos sugieren que el diseño vial, el zonificado y los precios deberían gestionar esos flujos, no algoritmos corporativos opacos.
Soluciones alternativas o complementarias
- Fuerte apoyo a:
- Más y mejor transporte público, tranvías/metros e infraestructura ciclista protegida.
- Tarificación por congestión, usando los ingresos para mejorar y posiblemente hacer gratuito el transporte público.
- Semáforos más inteligentes y mejor diseño de carriles (incluyendo “road diets”).
- Trabajo remoto para reducir la demanda de desplazamientos.
- Los contrapuntos enfatizan sobrecostos, demanda inducida (o “demanda reprimida”), preocupaciones de equidad y preferencias de estilo de vida diferentes (suburbano frente a denso, caminable).