El correo electrónico moderno puede construirse a partir de piezas prestadas
Los esfuerzos por rediseñar el correo electrónico sobre estándares web modernos como HTTP reavivan debates de larga data sobre el control del spam, la identidad y el consentimiento del usuario. Los comentaristas exploran ideas como la aprobación en el primer contacto, el franqueo opcional o micropagos para encarecer el correo masivo y una integración más estrecha con la mensajería estilo chat, al tiempo que señalan las enormes externalidades de red que mantienen a SMTP en su sitio y el poder que ejercen los grandes proveedores mediante sistemas de reputación. Muchos siguen siendo escépticos de que un reemplazo técnicamente superior pueda ganar tracción sin un amplio apoyo comunitario e industrial, especialmente dada la consolidación del correo electrónico y el fracaso de soluciones previas “definitivas” contra el spam.
Consentimiento en el primer contacto y bandeja de entrada de “solicitudes”
- A muchos les gusta la idea de que los remitentes desconocidos lleguen a un área de “solicitudes” antes de alcanzar la bandeja de entrada, de forma similar a las aplicaciones de chat modernas.
- Otros señalan que patrones parecidos ya existen: greylisting en servidores, listas blancas manuales, respuestas automáticas con enlaces o tokens de confirmación, y servicios como Hey/Spark.
- Las reacciones de los usuarios que se reportan son mixtas: algunos dicen que la gente “odia” los pasos extra; otros señalan que casi nadie se queja y que están dispuestos a confirmar para poder contactarles.
- Los críticos sostienen que solo traslada el problema: la carpeta de “solicitudes” puede convertirse en la nueva carpeta de spam, con los primeros contactos legítimos enterrados.
Correo electrónico frente a mensajería directa
- Algunos preguntan si una especificación de correo mejorada podría reemplazar la mensajería estilo WhatsApp; DeltaChat se menciona como ejemplo que conecta correo y chat.
- Otros enfatizan flujos de trabajo distintos: el correo como buzón frente a hilos infinitos tipo chat, con quejas sobre la dificultad de extraer hilos específicos por tema para cosas como el trabajo legal.
Spam, franqueo y consentimiento
- Varias propuestas implican “franqueo” o un coste por mensaje, idealmente muy barato en bajo volumen pero creciente con la escala, para volver antieconómico el spam masivo.
- Los micropagos se consideran ampliamente poco prácticos; la rotación de identidades mina el precio basado en volumen.
- Alternativas sugeridas: encabezados explícitos “Automated: 0/1” con aplicación mediante reputación, consentimiento obligatorio para el correo automatizado, y preaprobación por remitente más cuarentena.
- La reputación y las listas negras a nivel de dominio/IP se describen como centrales en la lucha contra el spam actual, y quienes alojan sus propios servicios suelen tener dificultades.
Protocolos, HTTP y compatibilidad
- A algunos les gusta construir sobre HTTP y herramientas existentes (MTA-STS, JMAP, Web Key Directory) con una evolución incremental de SMTP en lugar de reemplazarlo por completo.
- Otros no gustan de “correo sobre HTTP”, prefieren DNS/MX/SRV y DANE, y advierten de problemas como el correo direccionado por contenido que rompe listas de correo o los metadatos sin cifrar.
- Se propone una superposición híbrida “NewEmail” que actualice automáticamente la entrega cuando ambas partes lo soporten (como iMessage frente a SMS), y la compatibilidad hacia atrás se considera esencial.
UX, accesibilidad y escepticismo más amplio
- Varios argumentan que el verdadero problema es la UX y los clientes, no el protocolo; otros creen que las GUIs existentes ya son bastante buenas y variadas.
- Se critican problemas de accesibilidad y la interfaz distractora del sitio del artículo.
- Múltiples comentarios subrayan la historia: innumerables esquemas para “arreglar el correo” y “resolver el spam” han fracasado; el correo electrónico está arraigado, ha sido “capturado” por grandes proveedores y funciona lo bastante bien como para que un cambio radical sea poco probable.