El ex CEO de GitHub Friedman y el CEO de Scale AI Wang rechazaron el cargo de CEO de OpenAI
En medio de la abrupta destitución del CEO de OpenAI, varios líderes tecnológicos de alto perfil habrían rechazado ofertas para asumir el cargo, lo que pone de relieve lo tóxico y arriesgado que se percibe el puesto debido al caos en el consejo y a la reacción de los empleados. Los comentaristas cuestionan cómo un consejo que supervisa una empresa valorada en torno a 90 mil millones de dólares pudo despedir a su director ejecutivo sin un plan de sucesión claro y luego lanzarse durante un fin de semana a reclutar sustitutos. El episodio se usa para criticar la “meritocracia” de Silicon Valley, la forma informal y basada en relaciones en que se ocupan los puestos de máximo nivel, y las crecientes dinámicas de poder en torno a las empresas de IA y sus inversores.
Riesgo percibido de aceptar el cargo de CEO de OpenAI
- Muchos ven el puesto como políticamente tóxico: te alienarías a figuras poderosas de la tecnología (incluido el CEO destituido y sus aliados) y heredarías una plantilla que en gran medida no quiere que estés allí.
- Varios comentarios presentan aceptar el cargo ahora como “hacerle un favor a alguien”, no como un premio, dada la situación caótica, la posible brevedad del mandato y el escrutinio intenso.
- Algunos argumentan que solo alguien desesperado o muy oportunista aceptaría esto en las condiciones actuales.
Críticas a la gobernanza del consejo y al proceso de contratación
- Hay un consenso fuerte de que el consejo gestionó mal el despido: acción impulsiva, acusaciones vagas, sin plan de sucesión y luego un frenético contacto durante el fin de semana con CEOs de alto perfil.
- Muchos son escépticos ante ofrecer, en cuestión de días, el cargo de CEO de una empresa de 90 mil millones de dólares a múltiples candidatos, con una diligencia formal mínima, mientras que las contrataciones de nivel medio soportan meses de entrevistas.
- Otros responden que el grupo de candidatos es diminuto, que sus trayectorias son públicas y que, para un puesto interino, los “amigos CEO” quizá sean la única opción realista en una crisis.
Poder, meritocracia y redes de élite
- Debate sobre la “meritocracia” de Silicon Valley:
- Un lado dice que “fundó una empresa de mil millones de dólares” es la entrevista; los CEOs de élite ya han demostrado su valía.
- Otro destaca ventajas estructurales: padres ricos, escuelas de élite, el momento oportuno y la capacidad de los incumbentes para comprar, controlar o eliminar a competidores emergentes.
- Algunos subrayan que los puestos de máximo nivel se asignan dentro de un “gran club” de élites interconectadas, no mediante competencia abierta.
Reacciones de los empleados y posición de Altman
- La supuesta disposición de alrededor del 90% del personal a seguir al CEO destituido se cita como prueba de que es central de forma única o de que el consejo juzgó muy mal la situación.
- Otros dicen que esto obedece menos a la lealtad o a ideales y más a los enormes pagos potenciales en acciones que los empleados temen perder.
Opiniones sobre el CEO interino y candidatos concretos
- Ser “interino” se ve como algo precario; algunos bromean con que nada es más permanente que una solución temporal.
- Se señala que al menos dos candidatos destacados rechazaron la oferta, mientras que el eventual CEO interino es un miembro interno de YC, lo que lleva a especular sobre la dinámica de redes de YC y VC.
- Hay debate sobre la edad y la idoneidad de posibles candidatos, y críticas a algunos por su comportamiento percibido o sus modelos de negocio.