La industria alemana de paneles solares, antes líder, está siendo asfixiada
Proteccionismo, precios y objetivos climáticos
- Muchos sostienen que los aranceles sobre paneles chinos (UE, EE. UU., Canadá) son malos para el clima porque elevan los costes del sistema y ralentizan el despliegue.
- Otros responden que el proteccionismo está justificado para evitar la dependencia de un único proveedor y para tener en cuenta las normas laborales y las externalidades ambientales.
- Algunos ven las políticas actuales como incoherentes: los gobiernos elevan los costes mediante aranceles y luego los compensan parcialmente con subvenciones.
Fabricación solar local frente a china
- Se citan ejemplos de paneles fabricados en la UE que son solo ~10% más caros en instalaciones residenciales, con beneficios percibidos en garantía, empleo local y seguridad de suministro.
- Para proyectos a gran escala, incluso pequeñas diferencias de precio por vatio se describen como “insostenibles”, lo que hace que los módulos chinos dominen.
- Se plantean preocupaciones sobre el trabajo esclavo y los derechos humanos en las cadenas de suministro; la disposición a pagar una prima varía.
Uso de energía, eficiencia e industria alemana
- Una parte interpreta la caída de la producción de energía per cápita y en términos absolutos en Alemania como señal de desindustrialización y de riesgo para su base manufacturera.
- Otros enfatizan las mejoras en eficiencia: mejor aislamiento, vehículos eléctricos, LED y optimización de procesos permiten una producción similar o mayor con menos energía.
- El debate sobre cuánto es eficiencia frente a “destrucción de la demanda” (cierres o deslocalización de industrias intensivas en energía) sigue sin resolverse.
- Algunos señalan que Alemania sigue teniendo una gran participación de la industria manufacturera en el PIB e indicadores macro relativamente sólidos; otros subrayan la pérdida de la industria pesada, especialmente química y de fertilizantes, debido al gas caro.
Seguridad energética y geopolítica (Rusia, China, EE. UU.)
- La fuerte dependencia del gas ruso barato es ampliamente criticada con la perspectiva del tiempo, aunque algunos comentaristas señalan que gran parte de Europa hizo lo mismo.
- Se trazan analogías entre depender del gas ruso y de la fabricación china; se cita un conflicto en Taiwán como riesgo para las importaciones solares.
- Las advertencias de EE. UU. sobre Rusia y ahora China son vistas por algunos como prescientes, y por otros como una repetida “inflación de amenazas”.
Política industrial y subvenciones en la UE/EE. UU.
- Se compara con la política agrícola de la UE: si los alimentos pueden subvencionarse masivamente, algunos preguntan por qué no la energía solar o los chips.
- Otros dicen que la UE se ha vuelto ideológicamente neoliberal, lenta y fragmentada en materia de subvenciones, especialmente en comparación con la Inflation Reduction Act de EE. UU.
Política fiscal alemana y papel del Estado
- Se destaca el debate interno sobre la aversión de Alemania a la deuda pública y a las participaciones accionariales como barrera para la inversión estratégica.
- Se cita un eslogan común, “el Estado no es un buen empresario”, como factor que moldea la resistencia a una política industrial más activa.
Comoditización y competencia china
- Los paneles solares se describen como productos altamente estandarizados, impulsados por la escala, en los que las pequeñas diferencias de eficiencia importan menos que la escala de fabricación.
- Algunos cuestionan si China está vendiendo paneles por debajo del coste; no hay consenso claro, pero la mayoría coincide en que los costes chinos están muy por debajo de los niveles alemanes.
- Los observadores señalan que el propio sector solar chino es brutalmente competitivo, con muchas empresas desplazadas constantemente; solo que los nuevos ganadores siguen siendo chinos.