Descargas de música de 24 bits/192 kHz y por qué no tienen sentido (2012)
Alcance de 24 bits / 192 kHz frente a 16 bits / 44,1 kHz
- Muchos comentaristas coinciden: para la distribución a oyentes humanos, 16 bits / 44,1 o 48 kHz ya es transparente si se hace bien.
- Las frecuencias de muestreo más altas se consideran útiles principalmente en la producción: mezcla, mastering, DSP, estiramiento temporal, cambio de tono y diseño sonoro (p. ej., ralentizar audio, efectos de cine).
- Varios señalan que 192 kHz en concreto es excesivo; 88,2/96 kHz suele ser suficiente incluso en flujos de trabajo profesionales.
Profundidad de bits, rango dinámico y grabación
- 24 bits y 32-bit float reciben elogios para grabación y posproducción:
- Gran margen; ajuste de ganancia más fácil; menor riesgo de clipping.
- Particularmente útil en grabación de campo/cine y material de alto rango dinámico (clásica, jazz, FX).
- Otros señalan límites prácticos de los convertidores: los ADC/DAC típicos ofrecen ~18–22 bits “reales”; el ruido térmico/Browniano domina más allá de eso.
Frecuencia de muestreo, aliasing y filtros
- Se invoca repetidamente Nyquist–Shannon: 44,1 kHz cubre la banda audible, pero:
- Los filtros antialias/anti-imaging del mundo real son imperfectos; el filtrado pronunciado de 20–22 kHz puede introducir artefactos.
- El sobremuestreo (internamente o usando frecuencias de proyecto más altas) facilita el diseño de filtros y hace el aliasing menos problemático.
- Sigue el debate sobre si el aliasing y los artefactos de filtro a 44,1 kHz son audiblemente detectables en pruebas doble ciego.
Audiophilia, placebo y pruebas ciegas
- Fuerte escepticismo hacia las afirmaciones “audiophile” sobre cables, disposición de memoria, tasas de archivo, etc.; muchos las califican de placebo o directamente de fraude.
- Otros admiten que disfrutan del “exceso” (hi-res, equipo exótico) por tranquilidad, coleccionismo o razones estéticas, independientemente del beneficio audible.
- Se recomiendan repetidamente herramientas ABX y pruebas doble ciego; varios informan de que les sorprendió lo difícil que es distinguir lossless de buenos encodes con pérdida.
Factores del mundo real: equipo, sala, oídos
- Muchos enfatizan que los altavoces/auriculares, el tratamiento de la sala y la calidad de la mezcla/mastering importan mucho más que la profundidad de bits o las frecuencias de muestreo extremas.
- La capacidad auditiva varía ampliamente; el envejecimiento y la exposición al ruido limitan la sensibilidad a altas frecuencias, a menudo muy por debajo de 20 kHz.
Archivado, flujo de trabajo y uso creativo
- Los archivos hi-res se valoran por:
- Copias maestras para archivo que pueden ser rebajadas de muestreo o recodificadas con seguridad más adelante.
- DJing, sampling y DSP intensivo donde contenido inaudible puede desplazarse hacia la banda audible.
- Varios comentarios señalan que las diferencias audibles entre lanzamientos “CD” y “hi-res” a menudo provienen de masters diferentes, no del formato contenedor en sí.