Por favor, dejen de hacer teatro de confianza con la IA

El hype de la IA, el “teatro de confianza” y los ciclos de estafa

  • Muchos ven el discurso actual sobre IA como una exageración impulsada por marketing, similar a burbujas pasadas (cripto, NFTs, metaverso, conducción autónoma).
  • Algunos predicen que la próxima “estafa” podría ser la computación cuántica o los centros de datos en el espacio, señalando que un gran hype requiere una demo simple y llamativa.
  • Varios comentaristas destacan la ironía de que una pieza crítica del hype esté patrocinada por una herramienta de IA.

Utilidad real frente a las afirmaciones de que “cambia la vida”

  • Muchos usan la IA a diario para ayuda con código, depuración, investigación, redacción y pequeñas automatizaciones; la encuentran genuinamente útil, y a menudo describen aceleraciones de 2–10x en ciertas tareas.
  • Otros sostienen que estas son mejoras incrementales de productividad, no algo verdaderamente transformador como lo fueron internet, los navegadores web o la criptografía.
  • Algunos comparten herramientas concretas (por ejemplo, edición de video asistida por IA, prototipado UX, planificación de viajes, configuración de TI, triaje de bugs) que reducen materialmente la monotonía, aunque no sean “cambiantes de vida” en sentido existencial.

Calidad, deuda técnica y flujo de trabajo de desarrollo

  • Hay una fuerte preocupación de que el código generado por IA permita a desarrolladores con poca habilidad producir grandes volúmenes de código defectuoso y difícil de mantener, además de pruebas falsas, aumentando la deuda técnica.
  • Desarrolladores más experimentados reportan buenos resultados cuando tratan a la IA como un programador en pareja, usando tareas pequeñas y bien acotadas y una revisión estricta.
  • Otros reportan fallos repetidos en tareas de programación relativamente simples y señalan que los modos más nuevos “thinking/agentic” pueden hacer perder tiempo.

Marketing, incentivos y problemas estructurales

  • Un largo subhilo ataca el marketing moderno como manipulador y estructuralmente impulsado por exigencias de crecimiento perpetuo; la IA se ve como otro canal para inundar de contenido de baja calidad.
  • Algunos señalan una dinámica de tragedia de los comunes: a medida que todos gritan y manipulan algoritmos, la señal genuina queda ahogada.
  • Se culpa al teatro de VC y de “estrategia de IA” en las empresas (especialmente para complacer a consejos e inversores) de la distorsión y las promesas exageradas.

Efectos sociales y laborales

  • Los comentaristas se preocupan por despidos, la presión de “usar IA o si no”, y por managers que creen el hype y recortan equipos demasiado pronto.
  • Algunos sugieren huir de la “mierda corporativa” hacia oficios o trabajo físico, menos automatizables.
  • Otros argumentan que la IA es una herramienta poderosa, pero requiere nueva alfabetización, buena supervisión y expectativas realistas, en lugar de adoración o rechazo.