El problema de la deuda es enorme, y el sistema para solucionarlo está roto
Los paralelismos entre las crisis de deuda de la Roma antigua y los problemas actuales de deuda soberana provocan debates sobre cómo la inestabilidad económica puede alimentar el extremismo político y los movimientos separatistas. Los comentaristas discuten si acontecimientos como el motín del Capitolio del 6 de enero o las protestas de BLM representan fracturas constitucionales y sociales más profundas, mientras otros se centran en soluciones estructurales para la deuda moderna: mecanismos internacionales de bancarrota, jubileos de la deuda para los países más pobres y reformas para frenar a los gobiernos propensos al déficit.
Relación entre las crisis de deuda, Roma y la política moderna
- Algunos sostienen que el colapso de la República Romana estuvo impulsado por crisis de deuda que llevaron a la dictadura y al impago, trazando paralelismos débiles con la polarización actual y los movimientos separatistas (p. ej., después de las elecciones de 2020).
- Otros critican esto por ser históricamente superficial: los problemas romanos tenían más que ver con la guerra civil, la redistribución de tierras, los derechos de ciudadanía y la deuda personal, no con la “deuda soberana” en el sentido moderno.
- Una visión: los romanos usaban la cancelación de deuda a gran escala como una herramienta macroeconómica rudimentaria, con un efecto parecido al de imprimir dinero hoy.
6 de enero frente a otros disturbios
- Hay un fuerte desacuerdo sobre cómo clasificar el 6 de enero:
- Algunos lo ven como violento, parecido a un golpe de Estado fallido o a un putsch fascista de etapa temprana, organizado a altos niveles políticos, con consecuencias constitucionales reales.
- Otros lo ven como un motín relativamente pequeño y desorganizado, con muertes limitadas, no como una amenaza existencial y menos impactante que la pandemia, los confinamientos o las protestas de 2020.
- Amplia comparación con las protestas de BLM/Antifa:
- Una parte: los disturbios de 2020, las zonas autónomas y los ataques a edificios federales fueron más dañinos y se toleraron porque se alineaban con un partido.
- La otra parte: esas acciones fueron en su mayor parte oportunistas y localizadas; el 6 de enero es singularmente peligroso porque estuvo vinculado a anular una elección.
Deuda soberana, FMI y cancelación
- Algunos proponen soluciones simples: cancelar la deuda denominada en dólares de los países pobres y/o impulsar amplios jubileos de la deuda, especialmente cuando la deuda socava la soberanía.
- Réplica:
- La cancelación de deuda se ve como un robo a los acreedores, destruye el acceso a futuros préstamos y no corrige el comportamiento fiscal subyacente.
- Se señalan jubileos históricos, pero los opositores argumentan que la deuda es una herramienta, no un problema en sí mismo.
- Debate sobre si la deuda de EE. UU. en su propia moneda llega a ser alguna vez un verdadero problema de solvencia, dado que puede licuarse con inflación.
Marcos internacionales de bancarrota
- Se reconoce que no existe un verdadero equivalente internacional de los tribunales de bancarrota domésticos.
- Los escépticos argumentan que la aplicabilidad es el problema central; sin fuerza, las resoluciones serán ignoradas.
- Otros señalan que los mecanismos internacionales de arbitraje existentes en los acuerdos comerciales muestran que una aplicabilidad limitada es posible, pero dudan que las grandes potencias acepten tribunales vinculantes sobre deuda soberana.
Reforma fiscal doméstica e incentivos políticos
- Propuesta: una ley que haga inelegibles para la reelección a todos los miembros del Congreso en funciones si los déficits superan el 3% del PIB, para realinear los incentivos.
- Críticas:
- Históricamente, los borrados de mandatos o de periodos se consideran perjudiciales.
- El Congreso podría derogar una ley así; solo una enmienda constitucional podría vincularlos.
- Se hacen comparaciones con una gobernanza caótica de tipo corporativo de “reinicio duro”.
Insatisfacción con el sistema monetario y reformas radicales
- Algunos sienten que los niveles de deuda modernos ya no corresponden a la actividad económica real y que el sistema está “fallando”.
- Un comentarista afirma una supresión prolongada de sus ideas, sugiriendo:
- Poner fin a la banca de reserva o usar tipos de interés muy altos.
- Monedas de dinero sólido o respaldadas por criptomonedas, o una RBU como puente.
- Mayor responsabilidad corporativa, reversión de la personalidad jurídica de las empresas y una responsabilidad legal más granular.
- Bajos impuestos sobre la renta y regulación de los algoritmos de redes sociales para reducir el alcance discriminatorio.