¿Está empeorando el software?
Muchos ingenieros sostienen que el software de uso diario se siente más lento, con más fallos y más bloat a pesar de las enormes mejoras de hardware, y culpan a incentivos que recompensan lanzar funciones rápido, apps “gratis” impulsadas por anuncios y herramientas desechables basadas en la web por encima de la eficiencia y la fiabilidad. Otros responden que la fiabilidad y las capacidades globales han mejorado de forma drástica desde la era del disquete, señalando sistemas operativos robustos, avances en seguridad y herramientas maduras, y recordando que los requisitos modernos complejos (globalización, accesibilidad, sincronización, multimedia, seguridad) inevitablemente añaden sobrecarga. En ambas posturas aparece un tema común: los mercados y la dirección optimizan para funciones visibles y crecimiento, mientras que el rendimiento, la simplicidad y la mantenibilidad a largo plazo se infravaloran hasta que los fallos o la frustración de los usuarios se vuelven demasiado costosos como para ignorarlos.
¿Está empeorando el software? (Sentimiento general)
- Muchos dicen “sí”: más bloat, aplicaciones más lentas a pesar de hardware más rápido, lanzamientos inacabados de “beta permanente” y comportamiento irrespetuoso (seguimiento, anuncios, cambios forzados).
- Otros dicen “no realmente”: los fallos y la inestabilidad del SO eran peores en los 80/90; los sistemas, compiladores y herramientas modernos son más robustos y accesibles.
- Varios señalan que el software nuevo suele ser malo, mientras que los proyectos de larga vida (núcleos de SO, compiladores, grandes aplicaciones) han mejorado de forma constante.
Rendimiento, bloat y uso de recursos
- Quejas frecuentes sobre clientes de chat/correo (Slack, Teams) que usan gigabytes de RAM y mucha CPU solo para mostrar texto e imágenes.
- Algunos defienden las herramientas modernas de chat como realmente más complejas (sincronización del historial, multimedia, hilos, moderación, APIs, globalización, accesibilidad).
- Otros dicen que eso no justifica el rendimiento actual; clientes antiguos (AIM/ICQ/MSN/IRC) ofrecían funcionalidades similares con una huella de recursos diminuta.
- La abundancia de recursos (RAM, CPU, ancho de banda) se ve como algo que permite un diseño descuidado; algunos equipos limitan a propósito los entornos de desarrollo para detectar ineficiencias pronto.
Economía, incentivos y “calidad”
- Tema fuerte: las organizaciones recompensan la entrega de funciones y el crecimiento, no la velocidad, la fiabilidad ni la eficiencia de recursos.
- Los PM y la dirección suelen priorizar funciones visibles (y puntos para el currículum) sobre el refactorizado o el trabajo de rendimiento.
- Los usuarios rara vez eligen software por eficiencia; escogen herramientas “suficientemente buenas” con las funciones necesarias, o lo que impone TI.
- Los modelos gratis/con publicidad y la “captación de atención” empujan hacia la vigilancia, el seguimiento y el engagement por encima de la artesanía.
- Varios señalan que la “calidad” es multidimensional (rendimiento, fiabilidad, UX, funciones, privacidad) y muy subjetiva.
Complejidad, seguridad y distribución
- Las plataformas y las pilas son más complejas: aplicaciones web, tiendas de apps, varios tipos de dispositivos, localización, accesibilidad, capas de seguridad.
- El endurecimiento de la seguridad y el soporte para texto global añaden sobrecarga, pero se consideran compromisos necesarios.
- La distribución por Internet cambió los incentivos: publicar parches es barato, así que los lanzamientos 1.0 pueden ser mucho más llenos de errores que en la era del CD/disquete, cuando el soporte y la distribución de parches eran caros.
Nostalgia vs. regresión real
- Algunos ven nostalgia y sesgo de selección: recordamos las mejores herramientas antiguas y olvidamos las malas.
- Otros señalan regresiones concretas: herramientas antes ligeras (p. ej., clientes livianos, utilidades pequeñas) que se vuelven bloated, atadas a suscripciones o llenas de anuncios.
- Amplio acuerdo: la mayor parte del software siempre ha sido mediocre; lo que cambió es la escala, los incentivos y lo visible que se ha vuelto el bloat.