La espiral descendente de la tecnología

Muchos tecnólogos sostienen que las herramientas digitales cotidianas —desde la búsqueda web y las redes sociales hasta los sistemas operativos y los smartphones— se han degradado en productos impulsados por anuncios y excesivamente complicados que se sienten peores que sus equivalentes tempranos, a pesar de un hardware muchísimo más potente. Otros responden que el verdadero problema es cómo se aplica y comercializa la tecnología, señalando grandes avances en ámbitos como la salud, la fiabilidad y la accesibilidad, y advirtiendo contra una nostalgia que idealiza internet de los 90 a 2010. El intercambio gira en torno a si la trayectoria central de la tecnología sigue siendo positiva o si ha entrado en una “espiral descendente” de enshitification, y qué cambios sistémicos o culturales harían falta para orientarla de nuevo hacia una mejora real de la vida cotidiana.

Nostalgia por eras anteriores de internet

  • Opiniones divididas sobre los 90 y la web temprana:
    • Algunos la recuerdan como algo emocionante, creativo y empoderador porque las cosas eran difíciles de encontrar y requerían una curva de aprendizaje.
    • Otros la recuerdan como lenta, difícil de navegar y limitada por una tecnología inmadura; consideran que la “web en su punto más alto” fue aproximadamente entre 2000 y 2015.
  • Para muchos comentaristas, las listas curadas, los foros y los sitios personales son superiores a los feeds actuales impulsados por SEO y anuncios.

Búsqueda, “enshittification” y captura corporativa

  • Hay un amplio consenso en que la búsqueda web se ha degradado: más anuncios, spam de SEO, respuestas superficiales y menos profundidad que antes.
  • Se traza un paralelismo con los manuales de producto: tanto la búsqueda como la documentación se perciben como peores y menos útiles.
  • Visión más amplia de que gran parte de la “tecnología” ahora es un vehículo para el marketing y la extracción de datos, más que para beneficiar al usuario.

¿La tecnología realmente está empeorando?

  • Un lado: las experiencias tecnológicas son cada vez peores: más fricción, anuncios, vigilancia, regresiones en usabilidad y fiabilidad.
  • Lado contrario: las tecnologías fundamentales y muchos productos (herramientas de salud, odontología, computadoras, GPUs, fiabilidad del software) han mejorado de forma espectacular; los problemas vienen de la aplicación, los incentivos y los modelos de negocio, no de la tecnología en sí.
  • Algunos sostienen que las quejas se deben en parte a nostalgia propia de la edad y a una memoria selectiva.

Evolución del hardware, los sistemas operativos y los dispositivos

  • Algunos informan que las máquinas nuevas se sienten como una degradación debido al bloat del sistema operativo, regresiones de interfaz y fricción, a pesar de mejores especificaciones brutas.
  • Se critica el estancamiento de los teléfonos baratos y de la capacidad de RAM; otros señalan bajadas de precio y mejoras incrementales de rendimiento.
  • Los controles de coche exclusivamente táctiles y los teléfonos sobredimensionados se citan como regresiones poco humanas; también se señalan la reparabilidad y los residuos electrónicos.

Factores humanos: optimismo, edad y expectativas

  • Se considera que los usuarios mayores detectan mejor las regresiones, pero tienden a romantizar el pasado; los más jóvenes pueden ser más pesimistas sobre el futuro que las generaciones anteriores.
  • Hay debate sobre si el principal desafío de la tecnología por delante es el significado/propósito (los niveles superiores de Maslow) más que la escasez material.

Causas sistémicas y remedios propuestos

  • Muchos culpan al capitalismo orientado a maximizar beneficios por la enshitification; algunos piden un “cambio de sistema” más allá del capitalismo, mientras que otros dudan de que existan alternativas.
  • Las sugerencias van desde:
    • Minimizar el uso de tecnología digital y centrarse en la vida local y offline.
    • Construir nuevas redes sociales, hardware e interfaces que resistan el abuso corporativo.
    • Fortalecer el software libre/de código abierto y las plataformas que respetan la privacidad, aunque hay desacuerdo sobre si el movimiento del software libre ha “fracasado” o está teniendo éxito lentamente.