Todo saldrá bien en Islandia
Vivir con volcanes, un clima duro y un aislamiento relativo ha ayudado a moldear un ethos islandés resumido por la frase “þetta reddast” — más o menos, “todo saldrá bien” — que combina pragmatismo, responsabilidad comunitaria y una gran tolerancia al riesgo y la incertidumbre. Los comentaristas contrastan esta mentalidad con culturas que o bien sobreoptimizan la seguridad o evitan afrontar los problemas, y señalan cómo actitudes parecidas de “todo irá bien” aparecen en lugares como Irlanda, Nueva Zelanda y Australia con resultados mixtos para la infraestructura y la gobernanza. La modernización tardía pero rápida de Islandia, su fuerte estado de bienestar y su alta riqueza mediana se citan como factores que hacen sostenible este fatalismo relajado, aunque el crecimiento del turismo y los percances al aire libre exponen sus límites.
Mentalidad islandesa y “þetta reddast”
- Los comentaristas describen “þetta reddast” como una mezcla de “todo saldrá bien”, “no me apetece lidiar con esto” y “que le den”; a menudo se usa en broma cuando las cosas van mal.
- Algunos lo ven como algo nacido de la necesidad: históricamente pobre, entorno hostil, amenazas naturales frecuentes.
- El verbo islandés relacionado “nenna” (“no me apetece / no me molesta lo suficiente”) es una forma socialmente aceptable de rechazar hacer cosas.
- Un comentarista señala que personalmente adoptó una actitud similar al darse cuenta de que sus pasados “desastres” nunca tuvieron las consecuencias terribles que temía.
Paisaje, volcanismo y vida cotidiana
- Se presenta a los islandeses como inusualmente cómodos cerca del volcanismo activo: baños públicos alimentados por aguas termales, viviendas en laderas de volcanes, agua caliente con olor a azufre.
- El terreno se describe como escasamente vegetado, rocoso y a menudo casi impracticable, con una delgada “corteza” de vida sobre la lava.
- Históricamente, los bosques cubrían entre una cuarta parte y dos quintas partes de la isla; la deforestación vikinga y los campos de lava la dejaron desnuda, y hoy existen esfuerzos de reforestación.
- Ejemplos de adaptación creativa: la cría de ovejas en zonas remotas se apoyó en aeronaves antes de que hubiera carreteras.
Riqueza, infraestructura y desigualdad
- Islandia se industrializó tarde y dejó de ser colonia solo en 1918; para los años 1950 gran parte de la infraestructura básica se había puesto al día, excepto carreteras y ferrocarriles (no hay hoy).
- Se aclara que el comentario sobre “agua corriente en el alunizaje” se refería sobre todo a la calefacción distrital de agua caliente, no a la ausencia total de fontanería.
- Las comparaciones muestran que EE. UU. también carecía de fontanería completa hasta los años 1970.
- Hoy Islandia figura entre los países más ricos por adulto, con una riqueza mediana muy alta y una gran proporción de “millonarios”, impulsada en parte por la apreciación de la vivienda y por la inflación histórica que acabó con las hipotecas antiguas a tipo fijo.
- Varios destacan la relativa baja indigencia y una distribución de la riqueza comprimida.
Turismo, cultura de seguridad y rescate
- El comportamiento arriesgado de algunos turistas (por ejemplo, encordarse en glaciares sin la formación adecuada) preocupa a los voluntarios islandeses de búsqueda y rescate.
- Algunos rescatistas subrayan la diferencia entre un riesgo medido con preparación y apuestas ignorantes que ponen en peligro a otros.
- Se señala que Islandia tiene muy poca señalización de advertencia o barandillas alrededor de géiseres, acantilados y carreteras malas; los locales parecen asumir el sentido común ante riesgos omnipresentes.
Culturas globales de “todo irá bien” y percepción del riesgo
- Se trazan paralelismos con el “it’ll be grand” irlandés, el “she’ll be right” de Australia/Nueva Zelanda, frases turcas de buena suerte o resignación, y actitudes en Pakistán y Filipinas.
- Algunos ven estas mentalidades como resiliencia; otros sostienen que permiten disfunciones crónicas (por ejemplo, el “she’ll be right” neozelandés vinculado a la tolerancia de infraestructuras fallidas).
- Se contrasta con el estereotipo alemán/holandés de “esto está mal, hay que arreglarlo”, que algunos prefieren por su eficacia.
- Varios critican la percepción del riesgo en EE. UU. como muy mal calibrada: miedo excesivo a amenazas raras mientras se suprimen experiencias sanas y libres para los niños.
Gasto espacial, bienestar y guerra (deriva del hilo)
- Un gran subhilo debate si Apolo reflejó prioridades equivocadas en comparación con los derechos civiles y los programas sociales.
- Una parte sostiene que Apolo simbolizó el abandono de comunidades marginadas; la otra enumera abundante legislación estadounidense de bienestar y derechos civiles de los años 60 como prueba de que el Estado hizo “más de una cosa a la vez”.
- Otra tangente compara el coste relativamente modesto y productivo de Apolo con los costes muchísimo mayores y destructivos de guerras como Vietnam e Irak; varios argumentan que el gasto bélico es el verdadero despilfarro.
- El debate sigue con el programa SLS moderno frente a los cohetes privados, la dependencia de una sola empresa privada y las preocupaciones de seguridad nacional.
Vietnam, Camboya, Afganistán e intervención
- Se prolongan los argumentos sobre si las intervenciones estadounidenses en Vietnam y después en Afganistán fueron justificadas o ganables.
- Una postura: los fuertes intereses anticomunistas o hegemónicos hacían necesarias esas guerras, y una mejor ejecución o determinación política quizá habría producido resultados al estilo de Corea del Sur.
- La postura contraria: fueron intentos fundamentalmente imposibles de dominar a poblaciones locales motivadas; los costes en dinero y vidas fueron enormes, y los resultados (Vietnam comunista, Afganistán talibán) probablemente eran inevitables.
- Hay desacuerdo sobre la responsabilidad de EE. UU. o su capacidad para prevenir atrocidades como el genocidio de los Jemeres Rojos en Camboya; algunos afirman que una intervención constante podría haberlo detenido, otros señalan el apoyo estadounidense/chino al régimen y el papel posterior de Vietnam en poner fin al genocidio.
- La retirada de Afganistán también se discute: algunos ven una presencia mínima y sostenible abandonada por razones políticas; otros citan documentos internos (Afghanistan Papers) que indican corrupción sistémica, bajas locales insostenibles y una guerra imposible de ganar.