Un oficial de la Fuerza Aérea que gastó $11 millones buscando el avión de Earhart podría haberlo encontrado
Un exoficial de la Fuerza Aérea convertido en inversor inmobiliario ha gastado 11 millones de dólares financiando una búsqueda en alta mar que podría haber localizado el Lockheed Electra de Amelia Earhart cerca de la isla Howland, basándose en una imagen de sonar tomada a una profundidad de unos 16.500 pies. Los comentaristas están intrigados pero en gran medida escépticos, señalando lo ambigua que puede ser la imagen de sonar, cuestionando las teorías de navegación ligadas a la línea internacional de cambio de fecha y destacando los muchos otros aviones que podrían estar en el fondo del Pacífico. Un debate paralelo gira en torno a qué debería hacerse si se confirma el naufragio: si recuperarlo para exhibición en un museo y estudio histórico, o dejarlo intacto como tumba de facto y documentarlo in situ con tecnología moderna de imagen.
Evidencia e imagen de sonar
- Muchos consideran poco convincente la imagen de sonar; parece “como un avión”, pero no claramente el modelo específico de Earhart.
- Otros subrayan que la ubicación (cerca de la isla Howland, coherente con los análisis de la USN/USCG) es el punto más fuerte a su favor.
- Algunos señalan un objeto del fondo marino cercano en el sonar, lo que sugiere que podría ser solo una formación rocosa aleatoria o escombros.
- Hay escepticismo sobre el sesgo de confirmación: el equipo solo notó el retorno “con forma de avión” al final de la travesía.
¿Podría ser otro avión?
- Un bando sostiene que la región está lejos de zonas de combate de la Segunda Guerra Mundial y de rutas comerciales, así que es poco probable que haya otros restos.
- El otro responde que el Pacífico en general, incluidas las áreas de entrenamiento, tiene muchos aviones perdidos, por lo que la forma y la ubicación por sí solas no son decisivas.
- Varios comentaristas dicen que se necesita una mejor imagen (fotos de un ROV) antes de hacer cualquier afirmación fuerte de identificación.
Profundidad y viabilidad del salvamento
- El naufragio está a
16.500 pies (5 km) de profundidad, dentro pero cerca de los límites de las operaciones de salvamento conocidas. - Algunos señalan que izar un avión pequeño es mucho más fácil que un barco como el Titanic; otros dudan de que quede mucha estructura tras décadas a esa profundidad en agua salada.
¿Debería sacarse el avión?
- Una postura: documentarlo in situ y dejarlo como una tumba de facto; perturbarlo se ve como innecesario y motivado por una curiosidad morbosa.
- La otra: la recuperación no es intrínsecamente irrespetuosa; una exhibición en un museo podría honrar a Earhart e inspirar a los visitantes, y proteger contra el saqueo.
- Algunos proponen un compromiso: confirmar y documentar el sitio, quizá recuperar restos para un nuevo entierro, y decidir sobre el salvamento solo después de un amplio acuerdo entre las partes interesadas.
Navegación, “teoría de la línea de cambio de fecha” y causa
- La afirmación del artículo de que el “sistema de navegación” se volvió inexacto en la Línea Internacional de Cambio de Fecha es muy criticada por engañosa.
- Explicaciones en el hilo: Earhart y Noonan usaban navegación celestial con tablas y un cronómetro; cualquier error relacionado con la línea de cambio de fecha sería humano (tablas/fecha equivocadas), no un fallo mecánico o digital.
- Varios comentarios señalan que el trabajo histórico convencional ya considera que el agotamiento de combustible cerca de Howland es el resultado probable y no misterioso.
Tangentes
- Las discusiones paralelas abarcan comparaciones con la búsqueda del MH370, la economía de las carreras exmilitares, la ficción de viajes en el tiempo y observaciones puntillosas sobre el título del artículo y la metalurgia.