El seguro de coche en América es demasiado barato
Los mínimos del seguro de coche en gran parte de Estados Unidos son tan bajos que los accidentes graves agotan la cobertura con regularidad, dejando a las víctimas y a las aseguradoras de salud con facturas médicas de seis cifras. Los comentaristas argumentan que esto no es solo un problema del seguro de automóvil, sino un síntoma de problemas estructurales más amplios: costos sanitarios extremadamente altos, débil control sobre los conductores sin seguro, estándares de conducción laxos y diseños de vehículos que hacen que los accidentes modernos sean más graves. Muchos abogan por límites obligatorios de responsabilidad mucho más altos y por un uso más amplio de la cobertura de motorista sin seguro/con seguro insuficiente y de la cobertura paraguas, mientras que otros advierten que subir las primas sin abordar la sanidad y la política de transporte castigará aún más a los conductores de bajos ingresos.
Causa raíz: costes sanitarios frente a cobertura de automóviles
- Muchos sostienen que la idea de que es “demasiado barato” desplaza la culpa; el problema central son los costos médicos extremadamente altos en EE. UU. y las indemnizaciones judiciales, no las primas bajas.
- Otros señalan que incluso en países con sanidad más barata (Europa, Nueva Zelanda, Canadá) los límites obligatorios de responsabilidad civil de automóviles son mucho más altos (a menudo de millones o, de hecho, ilimitados), así que los mínimos de EE. UU. son claramente bajos en comparación.
- Varios apuntan que unos límites de póliza más altos no implican automáticamente pagos más altos; la mayoría de las reclamaciones son pequeñas, así que el costo marginal de una cobertura adicional es bajo.
Límites mínimos, conductores sin seguro y regresividad
- Opinión común: los límites mínimos estatales de responsabilidad civil (p. ej., $15k–$50k) están obsoletos e insuficientes para lesiones graves o muertes.
- Contraargumento: aumentar los límites obligatorios haría que el seguro fuera inasequible para los conductores más pobres, incrementando la ya alta tasa de conductores sin seguro o con seguro insuficiente y de los atropellos y fugas.
- Muchos describen el concepto de conductores “judgment-proof”: personas sin bienes embargables, por lo que demandarlas tras un accidente suele ser inútil.
Sin seguro/con seguro insuficiente y cobertura paraguas
- Consenso fuerte: maximiza la cobertura de motorista sin seguro/con seguro insuficiente (UM/UIM); los atropellos y fugas y los conductores sin seguro son comunes.
- Numerosas anécdotas de pólizas paraguas (a menudo $1–5M) relativamente baratas “encima” del seguro de automóvil y del hogar, y de aumentos de los límites de responsabilidad que cuestan solo unos pocos dólares más al mes.
- Algo de confusión y debate sobre cuándo paga el seguro médico frente a la responsabilidad civil del automóvil frente a UM/UIM, y sobre la subrogación de las aseguradoras de salud contra las pólizas de automóvil.
Precios, regulación y dinámica del mercado
- Varios comentaristas señalan que las aseguradoras en muchos estados (especialmente California) afrontan restricciones políticas sobre las subidas de tarifas y el beneficio, lo que lleva a aprobaciones tardías, infraprecio del mercado blando antes de la COVID, y luego pérdidas bruscas y retiradas o retrasos a la hora de emitir nuevas pólizas.
- Hay debate sobre topes de precios frente a topes de beneficios, y sobre cómo la regulación, la falta de competencia y la integración vertical en la sanidad pueden distorsionar los incentivos.
Tendencias del riesgo al volante y problemas estructurales
- Muchos perciben que los conductores son peores después de la COVID: más exceso de velocidad, más distracciones (teléfonos/vídeo), menos control policial y diseños de vehículos más peligrosos (SUV más grandes, luces LED brillantes).
- Varios sostienen que la dependencia del automóvil en sí es el problema subyacente; un mejor uso del suelo y el transporte público reducirían la exposición al riesgo automovilístico y harían políticamente viable una concesión de licencias y una aplicación de la ley más estrictas.