El teclado "Nuevo" Model M de Unicomp
Los entusiastas sopesan el atractivo del teclado buckling-spring “Nuevo” Model M de Unicomp frente a alternativas mecánicas y ergonómicas modernas. Muchos elogian su sensación distintiva, su durabilidad y sus internals actualizados compatibles con USB/QMK, mientras critican su ruido extremo, los problemas históricos de control de calidad y una disposición no ergonómica que puede agravar el RSI. El debate se amplía hacia comparaciones con Topre, Cherry MX y diseños partidos e inclinados, destacando cómo la comodidad personal, la nostalgia y la fiabilidad pesan hoy más que cualquier “interruptor” o factor de forma perfecto.
Nuevo Model M: actualizaciones y posicionamiento
- Unicomp ha producido durante años placas estilo Model M; el “Nuevo” Model M introduce principalmente nuevos moldes de plástico (los antiguos estaban desgastados) y funciones modernas como USB y teclas OS/meta.
- Según se informa, los lotes recientes usan un controlador basado en RP2040/Pico, lo que permite firmware personalizado al estilo QMK/Vial. Las tiradas anteriores del “Nuevo Model M” usan un MCU distinto con algunas peculiaridades de USB (detección omitida al arrancar, problemas ocasionales con teclas).
- Algunos lo ven como “no del todo” de la calidad original de IBM, pero lo bastante cerca, especialmente comparado con Model Ms de 30–40 años más adaptadores PS/2→USB poco fiables.
Sensación, sonido y comparaciones de interruptores
- Muchos elogian los buckling springs por su clara retroalimentación de activación y su singular “crujido”; otros los encuentran demasiado duros, fatigantes o incluso inductores de RSI.
- El ruido es extremo: la gente los compara desfavorablemente con los mecánicos modernos y dice que requieren una habitación privada; cónyuges, compañeros de trabajo y bebés se quejan.
- Varios prefieren Topre, Alps o los modernos interruptores MX/BOX (a menudo más ligeros, más silenciosos y más consistentes). Algunos consideran que los mecánicos anteriores a Topre están “obsoletos”, mientras que otros están fuertemente apegados a la sensación y la nostalgia de los M/F.
Ergonomía, RSI y alternativas
- Varios participantes pasaron de Model M/Unicomp a teclados ergonómicos o partidos (Kinesis Advantage/360, ErgoDox, Moonlander, Lily58, Glove80, Matias Ergo Pro, partidas Mistel, etc.) debido al dolor en muñecas/dedos.
- Algunos informan un alivio drástico del RSI tras el cambio; otros dicen que ya no pueden volver a distribuciones estándar. Unos pocos encontraron que determinadas placas ergo (p. ej., ErgoDox) empeoraban el RSI.
- Las opciones ergonómicas con buckling spring son raras; existe un Model F partido ortolineal, pero es caro, tarda en enviarse y usa dos cables USB, lo que causa problemas de OS con los modificadores.
Calidad de construcción, longevidad y mantenimiento
- Las experiencias se dividen:
- Positivas: las tiradas más nuevas de Unicomp duran años con mantenimiento mínimo; los IBM Ms antiguos siguen funcionando con fuerza tras décadas; algunos ven un Model M como un “suministro para toda la vida”.
- Negativas: los Unicomp anteriores tenían acabados toscos, barras espaciadoras atascadas, fallos rápidos, remaches rotos (que requerían mods con tornillos) y al menos una placa murió poco después de la garantía.
- En general, los teclados mecánicos deberían necesitar poco más que limpieza periódica; algunos usuarios informan de 5–10+ años con otras marcas (Cooler Master, Filco, Das, etc.) sin fallos de interruptores.
Distribución, funciones y lagunas del ecosistema
- Los usuarios valoran las distribuciones tradicionales de tamaño completo con el bloque de navegación de seis teclas, no les gustan la ausencia de teclas de audio/medios y se quejan de la falta de opciones modernas en francés AZERTY+.
- La ubicación de CapsLock y la ausencia de teclas “Super/Command” en placas vintage son puntos conflictivos; muchos reasignan CapsLock a Super o Ctrl.
- Los ecosistemas de keycaps y mods personalizados para buckling springs son muy limitados en comparación con las placas compatibles con MX, lo que empuja a algunos entusiastas hacia interruptores que no son de resorte pese a que les encanta la sensación.