El uso de Microsoft 365 por la Comisión Europea infringe la legislación de protección de datos de la UE

Hacer obligatorio LibreOffice / formatos abiertos

  • Algunos sostienen que la UE y los organismos gubernamentales deberían estar legalmente obligados a usar LibreOffice y formatos OpenDocument (ODF) por soberanía, interoperabilidad y para evitar la dependencia de la nube estadounidense.
  • Otros proponen empezar con un requisito más suave: imponer ODF (y PDF/A para las salidas finales) en lugar de software específico.
  • Hay una postura contraria según la cual intentar sustituir Word por LibreOffice es irrealista; en cambio, los flujos de trabajo deberían rediseñarse para que la dependencia de Word desaparezca gradualmente.

Formatos de Office, colaboración y flujos de trabajo

  • Muchas instituciones siguen dependiendo de enviarse archivos .docx por correo electrónico, lo que provoca un caos de versiones.
  • Las funciones de comparar/seguimiento de cambios de Word se consideran mejores que nada, pero muy lejos de un historial “tipo git” (sin verdadero blame, con filtrado de autor limitado).
  • Algunos proponen texto plano + git (Markdown/LaTeX) para la redacción colaborativa seria; otros dicen que el personal no técnico no puede manejar eso y que esos pilotos han fracasado en la práctica.
  • Las capacidades de SharePoint se discuten: algunos informan que carece de edición concurrente real y de un seguimiento útil de cambios; otros dicen que la coautoría en tiempo real y el versionado funcionan bien cuando se configuran correctamente.

Calidad y viabilidad de las suites ofimáticas de código abierto

  • Se describe LibreOffice como un proyecto desarrollado activamente y razonablemente compatible con formatos de MS, especialmente en comparación con OpenOffice.
  • Críticas: la interfaz y la productividad en Windows/macOS van por detrás de Office; la coautoría y los flujos de trabajo integrados son más débiles.
  • Se mencionan suites alternativas (OnlyOffice, Collabora); a algunos les gusta la interfaz, otros reportan errores o componentes “oscuros”/cerrados.
  • Varios comentaristas subrayan que las herramientas por sí solas no bastan; la formación, los hábitos y los procesos institucionales son la verdadera barrera.

Dependencia de la nube, ley de EE. UU. y protección de datos de la UE

  • Incluso si Microsoft almacena datos de la UE en centros de datos de la UE, los comentaristas sostienen que leyes estadounidenses como la CLOUD Act y la FISA §702 siguen permitiendo el acceso secreto, lo que entra en conflicto con las normas de la UE.
  • Otros señalan los esfuerzos de Microsoft con su “EU Data Boundary” y una orden ejecutiva de EE. UU., pero la decisión del EDPS se cita como prueba de que eso es insuficiente.
  • Algunos destacan los flujos de datos ocultos (registros, copias de seguridad, CDNs) como posibles canales para transferencias fuera de la UE.

Dominio de Microsoft, regulación y política

  • Se considera que Microsoft no tiene un competidor fuerte para una pila de oficina/nube estrechamente integrada y colaborativa; Google Workspace se considera el único rival cercano y también problemático para la privacidad de la UE.
  • El lobby y las estructuras de contratación se ven como factores que refuerzan el encierro (“nadie pierde su puesto por elegir Microsoft”).
  • Se citan intentos históricos de mover organismos públicos a alternativas abiertas (por ejemplo, el proyecto de escritorio Linux de una gran ciudad alemana) como ejemplos de cómo normas cambiantes y recortes de financiación los sabotearon, alimentando el cinismo tanto sobre la influencia corporativa como sobre la sinceridad gubernamental.