Las bibliotecas luchan por permitirse los libros electrónicos y buscan nuevas leyes en su enfrentamiento con los editores
Economía y licencias de libros electrónicos para bibliotecas
- Muchos comentaristas dicen que las licencias de libros electrónicos les cuestan a las bibliotecas mucho más que los libros impresos (por ejemplo, ~$18 por una tapa dura frente a ~$55 por un libro electrónico con tiempo limitado que además puede tener límites de préstamo como 26 préstamos o 2 años).
- Las licencias que caducan provocan series incompletas y la pérdida de títulos de fondo; algunos temen que esto empuje a los lectores hacia obras solo nuevas y promocionadas.
- Algunos bibliotecarios informan de condiciones de “lo tomas o lo dejas” por parte de los editores y de la imposibilidad de negociar de forma significativa; otros sostienen que las bibliotecas podrían comprar libros físicos usados y hacer su propia preparación.
Derechos de autor, monopolio y debate sobre el “libre mercado”
- Hay un fuerte desacuerdo sobre si esto es un “libre mercado”:
- Un bando: el copyright es un monopolio concedido por el Estado que distorsiona los mercados; los problemas actuales provienen de un copyright excesivamente largo, restrictivo y del DRM.
- El otro bando: editores y autores simplemente cobran lo que el mercado soporta; las bibliotecas y las universidades son compradores cautivos, no consumidores normales.
- Las soluciones propuestas van desde abolir por completo el copyright hasta acortar los plazos (por ejemplo, volver a unos ~14 años), o vincular la continuidad del copyright a que se hagan copias disponibles para las bibliotecas.
Libros de texto, edición académica y piratería
- La edición de manuales y académica se considera especialmente abusiva: nuevas ediciones obligatorias, códigos en línea empaquetados y que caducan, precios altos y cancelación de suscripciones universitarias.
- Varias personas dicen que los estudiantes ahora “simplemente piratean los libros de texto” y lo consideran justificado, especialmente para títulos académicos caros y de tipo cartel.
- Otros plantean objeciones éticas: la piratería puede perjudicar a autores pequeños; algunos sostienen que los verdaderos ganadores de las ventas son los intermediarios, no los escritores.
Papel y futuro de las bibliotecas
- Algunos sostienen que las bibliotecas públicas son obsoletas para el acceso a la información, y proponen vales o programas al estilo Kindle en su lugar.
- Muchos discrepan, y destacan a las bibliotecas como centros comunitarios: programas para niños, centros de refrigeración, Wi‑Fi para quienes no tienen, apoyo a personas en prisión, archivos, espacios de fabricación y acceso para quienes no pueden permitirse dispositivos o libros.
- Existe la preocupación de que el aumento de los costes digitales, junto con presiones políticas y de copyright, “enshitifiquen” las bibliotecas o vacíen sus colecciones.
Ideas de reforma y alternativas
- Se proponen ideas como: hacer cumplir el derecho de primera venta para bienes digitales; legalizar el cambio de formato y el préstamo digital controlado; exigir facturación basada en analíticas; modelos de licencias colectivas; más financiación y mandatos para acceso abierto y libros de texto abiertos; cooperativas de autores que ofrezcan licencias favorables para bibliotecas.
- Algunos ven bibliotecas ilegales (LibGen, Z‑Library, etc.) como el único contrapeso efectivo al poder de los editores; otros las consideran éticamente mixtas, pero socialmente beneficiosas para los pobres.