Los científicos han rastreado la pérdida de la cola humana hasta una breve secuencia de código genético

Mecanismo genético de la pérdida de la cola

  • La discusión se centra en el gen TBXT y en una inserción AluY que altera el exón 6.
  • En modelos de ratón, eliminar el exón 6 de una copia de TBXT produjo un espectro que iba desde ausencia de cola hasta cola completa; eliminarlo de ambas copias no fue viable.
  • Niveles más altos de TBXT sin el exón 6 se correlacionaron con colas más cortas.
  • TBXT es un factor de transcripción, probablemente responsable de controlar una “maquinaria” más amplia de la cola repartida entre otros genes.
  • El consenso: esta mutación plausiblemente inició la pérdida de la cola, pero simplemente “arreglar TBXT” no volvería a hacer crecer colas porque ahora intervienen otras vías y genes reutilizados.
  • Quienes comentan subrayan la confusión entre “necesario vs. suficiente”; esta mutación puede ser el interruptor clave, pero no todo el sistema.

El “por qué” evolutivo y la selección

  • Algunos sostienen que no hay un “por qué” más profundo más allá de mutaciones que no fueron eliminadas por selección; otros insisten en que la pérdida de la cola debió conferir alguna ventaja o venir acompañada de una.
  • Entre las hipótesis figuran el coste metabólico, problemas de higiene y cambios en la locomoción (árbol vs. suelo, aumento de tamaño), pero la bipedestación es cuestionada porque la pérdida de la cola es anterior a ella.
  • Debate sobre si la mera ausencia de desventaja basta para que un rasgo se propague o si hace falta selección positiva.

Colas: función, compensaciones y combate

  • Se señala que las colas son útiles para el equilibrio, trepar, señalizar, espantar moscas, como tercera pierna (p. ej., en canguros) o incluso para la prensilidad.
  • Contraargumento: en los grandes primates las colas quizá sean demasiado débiles para servir como quinto miembro útil.
  • Se desarrolla un argumento sobre si las colas son una desventaja en las peleas (puntos de agarre) o menos controlables que agarrar una pierna debido a su flexibilidad.

Colas humanas y anatomía

  • Las “colas” humanas existen, pero son muy raras y a menudo se extirpan quirúrgicamente; el material enlazado muestra que pueden no estar inervadas y resultar extrañas estéticamente.
  • Algunas personas señalan inconvenientes físicos (dolor al sentarse) en casos documentados, aunque puede que no representen una cola ancestral plenamente funcional.

Ingeniería genética y ética

  • Se especula con usar CRISPR en embriones para restaurar colas, orejas de gato o personas-gato completas; otros subrayan que la genética está muy lejos de ser tan simple.
  • Se plantean preocupaciones sobre la edición de la línea germinal para rasgos no médicos; algunos consideran prioritaria la restauración de la síntesis de vitaminas o aminoácidos, pero otros cuestionan su necesidad y seguridad.

Ángulos culturales, estéticos y prácticos

  • Muchas personas expresan decepción por no poder “traer de vuelta” fácilmente las colas y fantasean con colas prensiles para el equilibrio, trepar, cocinar, la moda y la sexualidad.
  • Se plantean problemas prácticos: sillas, inodoros, ropa, reglas deportivas (p. ej., agarrar la cola en el fútbol).
  • Notas meta: quejas por un titular sensacionalista y curiosidad por la inusualmente larga duración (∼3 años) del proceso de revisión por pares del artículo de Nature.