El director ejecutivo de Boeing, Calhoun, dejará el cargo a finales de 2024
Cambio de liderazgo y sus límites
- Muchos ven la salida de Calhoun como necesaria pero insuficiente; sin un cambio cultural y estructural más profundo, se considera que un nuevo director ejecutivo probablemente será el “chivo expiatorio” de la próxima crisis.
- El aviso con nueve meses de antelación se critica porque crea un periodo de “pato cojo” justo cuando se necesita un cambio urgente, aunque algunos sostienen que de todos modos quedará efectivamente apartado antes.
- Los comentaristas señalan rumores/anuncios de que un puesto comercial importante irá a un ejecutivo con formación en contabilidad/MBA, lo que refuerza el temor de que haya “más de lo mismo”.
Prioridades de ingeniería frente a finanzas
- Un tema fuerte: el declive de Boeing se atribuye a un cambio de una gestión liderada por la ingeniería a una liderada por las finanzas, especialmente desde la fusión con McDonnell Douglas.
- Otros replican que incluso directores ejecutivos anteriores con formación en ingeniería supervisaron problemas similares; se ve la podredumbre como algo sistémico, no solo una cuestión de títulos.
- Una afirmación recurrente: un liderazgo optimizado para las ganancias trimestrales degradó la calidad, lo que al final perjudicó igualmente las ganancias.
Consejo, accionistas y representación
- Se considera que el director ejecutivo refleja al consejo y a Wall Street; un cambio real exigiría una rotación del consejo o un cambio en las prioridades de los accionistas.
- Algunos abogan por representantes de los empleados en el consejo (citando modelos alemanes) para contrapesar los intereses financieros y reducir decisiones de “puñalada por la espalda”.
Seguridad, cultura y prácticas de producción
- Una cita del CFO de Boeing sobre priorizar mover aviones por las fábricas antes que “hacerlo bien” es ampliamente criticada; algunos sostienen que los líderes financieros sí influyen en políticas de ese tipo.
- Los comentaristas debaten la responsabilidad de los accidentes del MAX: el diseño de Boeing/MCAS y las decisiones de formación frente a la formación de las aerolíneas y la cultura de seguridad; la mayoría coincide en que Boeing y los reguladores cargan con gran parte de la culpa.
- Existe preocupación de que el liderazgo se centre en hacer que los riesgos parezcan mejores en lugar de reducirlos de verdad.
Estructura de mercado y “demasiado grande para caer”
- Muchos creen que no se permitirá que Boeing quiebre directamente por su papel militar y su importancia económica; la nacionalización o los rescates se consideran probables en un caso extremo.
- Algunos argumentan que las condiciones de cuasi monopolio y una antimonopolio débil (por ejemplo, Boeing–McDonnell Douglas) eliminaron la presión competitiva para mantener la calidad.
Pasajeros, aerolíneas y comportamiento
- Varios viajeros informan que intentan elegir Airbus en lugar de Boeing, pero otros señalan que los pasajeros normalmente no pueden controlar de forma fiable ni fijar el tipo de avión.
- El consenso: los reguladores y las aerolíneas, no los consumidores individuales, hacen cumplir principalmente la seguridad, ya que la sensibilidad al precio domina la mayoría de las decisiones de compra.
Papel del liderazgo técnico
- Algunos sostienen que un jefe de ingeniería/CTO fuerte debería haber plantado cara o dimitido por prácticas inseguras, y que la ausencia de dimisiones de alto perfil en ingeniería señala un liderazgo técnico fallido, no solo directores ejecutivos fallidos.