Dios mío, macOS 27 Golden Gate elimina los iconos tontos de los elementos de menú
La próxima versión macOS 27 “Golden Gate” de Apple está recibiendo elogios por eliminar los muy criticados iconos de acción introducidos en los menús de macOS Tahoe y por rebajar parcialmente otros cambios visuales polémicos. Los comentaristas sostienen que la densa iconografía de Tahoe, los efectos de transparencia de “Liquid Glass” y un diseño inconsistente y derrochador de espacio perjudican la usabilidad y el rendimiento, especialmente en hardware más antiguo. El intercambio se amplía hacia una crítica del liderazgo reciente de diseño de Apple, la tensión entre la estética orientada al móvil y la ergonomía de escritorio, y lo rápido —y hasta dónde— que Apple está dispuesta a rectificar en respuesta a la reacción negativa de los usuarios.
Reacción general a la eliminación de iconos en el menú
- Muchos comentaristas se sienten aliviados de que Golden Gate elimine los omnipresentes iconos de menú de Tahoe, y califican Tahoe como “muerte por mil cortes”.
- A algunos les gustaban los iconos estéticamente o como una ligera “música de fondo” visual, pero incluso algunos de ellos sentían que se convertían en desorden cuando se aplicaban en todas partes.
- Unas pocas personas dicen que el cambio nunca les molestó y cuestionan cómo llegó a convertirse en un foco tan importante de enfado.
Soluciones alternativas y comportamiento restante de los iconos
- Para Tahoe, la gente comparte un comando de Terminal (
NSMenuEnableActionImages=false) para desactivar los iconos. - En la beta de Golden Gate, los iconos siguen apareciendo en algunos casos (por ejemplo, elementos que abren otras apps/carpetas o que reflejan acciones ya iconizadas en otro lugar).
Debates sobre interfaz de usuario/experiencia de usuario y diseño de iconos
- Consenso: los iconos son útiles con moderación, para acciones comunes o importantes, y como anclas visuales ocasionales.
- Cuando cada elemento de menú tiene un icono, la vista tiene más que procesar y los iconos pierden distintividad.
- Algunos sostienen que la “consistencia visual” llevada demasiado lejos es perjudicial; la variabilidad puede ayudar al escaneo.
- Los iconos deben ser reconocibles y consistentes; los estilos planos modernos, más los distintos conjuntos de iconos entre apps, lo dificultan. El texto sigue siendo lo más fiable.
Liquid Glass, transparencia y rendimiento
- Críticas muy duras a Liquid Glass: ruido visual, trabajo desperdiciado de GPU/shader, poca legibilidad y submuestreo/pixelación visibles en algunas configuraciones.
- Múltiples informes de regresiones de rendimiento en macOS Tahoe (y iOS con Liquid Glass): animaciones lentas, FPS bajos, subida lenta de la GPU, especialmente en algunos modelos de Mac y Apple TV.
- Otros informan de un rendimiento aceptable o incluso mejorado, especialmente con “reducir transparencia/animaciones” activado, por lo que el impacto parece depender del dispositivo y de la configuración.
Cultura y proceso de diseño de Apple
- Varios ven la marcha atrás en los iconos de menú como prueba de que Apple sigue escuchando los comentarios y puede deshacer ideas “tontas”, de forma análoga a recuperar MagSafe o abandonar los teclados mariposa.
- Otros argumentan que los problemas son sistémicos: el liderazgo eligió la dirección de diseño anterior y a sus defensores; simplemente cambiar a individuos no demuestra un cambio más profundo.
- Las Human Interface Guidelines reciben elogios históricos, pero algunos dicen que en los últimos años se usaron más como justificación a posteriori que como guía de principios.
Estrategias de actualización e implicaciones de hardware
- Algunos usuarios se quedaron en Sequoia o incluso en versiones más antiguas de macOS debido al diseño y al rendimiento de Tahoe; unos pocos retrocedieron tras probar Tahoe.
- La beta de Golden Gate se describe como una solución a muchas molestias de Tahoe (iconos, lío de esquinas redondeadas, lentitud), lo que lleva a algunos reticentes a planear la actualización cuando sea estable.
- Los propietarios de Mac Intel están descontentos porque Tahoe será su último macOS, viéndolo como una áspera “versión de transición” que los empuja hacia Apple Silicon o hacia plataformas alternativas como Linux y los portátiles Framework.