Firma israelí BlackCore sospechosa de interferir en votos de Nueva York y Escocia
Una empresa privada de inteligencia israelí, BlackCore, habría llevado a cabo campañas de desinformación y desprestigio dirigidas a elecciones en la ciudad de Nueva York, Escocia y otros lugares, lo que ha suscitado preocupación sobre cómo operan en todo el mundo las empresas israelíes de “influencia por encargo”. Los comentaristas relacionan esto con un ecosistema más amplio de empresas israelíes de spyware y consultoría política, así como con poderosos lobbies proisraelíes como AIPAC y grupos vinculados a partidos del Reino Unido, argumentando que todo ello da a Israel una influencia desproporcionada sobre la política de otros países. Otros trazan paralelismos con los esfuerzos de injerencia rusos y debaten dónde termina la crítica legítima a las acciones del Estado israelí y comienza el antisemitismo, mientras algunos israelíes expresan vergüenza y frustración por el papel de su gobierno y su imagen internacional.
Reacciones a la supuesta injerencia electoral de BlackCore
- Muchos ven la historia como algo poco sorprendente, encajando con un patrón de empresas israelíes de “trucos sucios” privados y firmas de spyware (NSO, Black Cube, etc.).
- Varios israelíes en el hilo describen la noticia como vergonzosa y dicen no conocer BlackCore; al menos uno expresa interés en protestar.
- Otros dudan de que las respuestas diplomáticas francesas tengan efecto, esperando solo negaciones y “misterio” por parte de Israel.
- Aparece confusión entre BlackCore y Black Cube; los usuarios aclaran que son empresas distintas, ambas acusadas de interferencia política extranjera.
Tecnología israelí, spyware y legitimidad moral
- Múltiples comentarios sostienen que Israel tiene un número desproporcionado de empresas centradas en vigilancia, malware y desinformación, supuestamente aprovechando habilidades desarrolladas en las FDI y la ocupación.
- Otros responden que Israel también tiene muchas startups tecnológicas benignas o beneficiosas (biotecnología, tecnología verde, infraestructura), pero estas reciben menos atención mediática.
- Hay debate sobre si la “buena” tecnología israelí debería distanciarse más claramente de los sectores militar y de espionaje, o si eso se le exige de forma injusta.
- Algunos equiparan el papel de Israel como proveedor global de tecnología represiva (Pegasus, desinformación, etc.) con una Alemania nazi moderna o la Sudáfrica del apartheid; otros objetan lo que ven como un uso excesivo o una dilución de las analogías con el “genocidio” y con los nazis.
Lobbying extranjero e influencia electoral
- Los comentaristas comparan las operaciones de influencia de Israel con las de Rusia (desinformación, manipulación en redes sociales, cultivo de políticos y think tanks).
- AIPAC y organizaciones de lobby estadounidenses relacionadas aparecen con frecuencia: algunos las presentan como grupos políticos estadounidenses corrientes; otros las ven como influencia extranjera de facto con un poder y un gasto desproporcionados.
- Se comparten datos sobre el gasto en lobby extranjero, señalando que Israel no es el mayor gastador, pero los críticos dicen que esto omite a grupos proisraelíes financiados internamente.
- Se citan ejemplos del Reino Unido (Elbit Systems, Conservative/Labour Friends of Israel, procesos contra manifestantes) como estrategias paralelas de soft power.
Debates políticos e identitarios más amplios
- Largas subramas debaten el sionismo (nacionalismo religioso frente a secular), la creación histórica de Israel (colonialismo frente a refugio tras el Holocausto) y si la fundación del Estado fue legítima.
- Hay fuertes desacuerdos sobre si la opinión pública israelí “apoya el genocidio”, qué cuenta como genocidio frente a expulsión, y paralelismos con el sentimiento antimusulmán posterior al 11-S.
- La distinción entre antisemitismo y crítica a Israel se discute intensamente: algunos denuncian un aumento del abuso antisemita; otros argumentan que las acusaciones de antisemitismo se usan en exceso para desviar la crítica.
Meta: HN, política y censura
- Varios usuarios predicen o señalan un fuerte flagging, argumentando que los temas controvertidos sobre Israel se suprimen de forma desproporcionada.
- Otros responden que el hilo es cebo de ira política con poco detalle técnico, por lo que no encaja en las normas de HN; algunos defienden, en cambio, que la intersección entre tecnología y política sí es pertinente.