Pollen intentó eliminar mi artículo y Google lo está facilitando
Parece que se utilizó una solicitud fraudulenta de retirada por DMCA para eliminar temporalmente de los resultados de Google un artículo de investigación sobre una startup de eventos fallida, lo que pone de relieve lo fácilmente que la ley de copyright puede instrumentalizarse para suprimir cobertura desfavorable. Los comentaristas sostienen que el proceso en gran medida automatizado y de baja fricción de Google para atender esos avisos crea una enorme asimetría: presentar una reclamación es barato y de bajo riesgo, mientras que impugnarla puede requerir doxxing propio, ayuda legal y un esfuerzo considerable. Muchos piden reformas como verificación real de identidad, depósitos u órdenes judiciales para las retiradas, señalando que la falta de sanciones por reclamaciones fraudulentas y la mínima supervisión humana incentivan el abuso por parte de operadores de “reputación management”.
Abuso de los mecanismos de retirada
- Los comentaristas dicen que los sistemas de copyright y retirada se abusan de forma rutinaria para enterrar cobertura negativa, a menudo mediante empresas de “reputación management”.
- La DMCA exige avisos “bajo pena de perjurio”, pero quienes publican señalan que no conocen ninguna persecución; en la práctica, el riesgo para los abusadores se percibe como casi nulo.
- Algunos argumentan que esta dinámica convierte efectivamente el copyright en un arma contra el periodismo de investigación y la información de interés público.
El proceso y los incentivos de Google
- Muchos creen que Google acepta automáticamente la mayoría de los avisos para conservar el estatus de puerto seguro y minimizar costes; no retirar contenido es el único riesgo legal sustancial para Google.
- Varios señalan que Google parece usar un proceso similar al de la DMCA que no sigue del todo el flujo legal de contra-notificación, con informes de contrarreclamaciones rechazadas y respuestas opacas de “hemos decidido no tomar medidas”.
- Surge una disputa sobre si este caso usó una “verdadera” DMCA o un proceso paralelo; se cita una captura de pantalla etiquetada “DMCA”, pero otros dicen que Google tiene incentivos para difuminar esa línea.
Notificación, identidad y doxxing
- Los propietarios de sitios suelen enterarse de las retiradas a través de Google Search Console; sin ella, puede que nunca lo sepan.
- Impugnar una retirada a menudo requiere revelar la identidad completa y los datos de contacto, lo que los comentaristas dicen que crea un riesgo de doxxing y una asimetría de costes.
- La identidad obviamente falsa y la dirección imposible usadas en este caso enfurecen a muchos; lo ven como prueba de que Google verifica muy poco a los denunciantes.
Reformas propuestas y compensaciones
- Entre las sugerencias están: órdenes judiciales obligatorias, denuncias firmadas por abogados, verificación de identidad o dirección, cartas notarizadas, depósitos reembolsables y sanciones más estrictas para las reclamaciones de mala fe.
- Otros señalan problemas prácticos: los sistemas judiciales son lentos y están saturados, la jurisdicción transfronteriza es complicada y la rapidez de la DMCA sigue siendo vital para cosas como la pornografía de venganza.
- Varios insisten en que las disposiciones penales por perjurio y los recursos civiles existentes bastarían si realmente se aplicaran.
Efecto Streisand y percepción
- Varios comentarios señalan que el intento de retirada ha salido mal, impulsando el artículo y el documental relacionado hacia posiciones más altas en los resultados de búsqueda para la empresa y sus ejecutivos.
- Hay una frustración generalizada por el hecho de que las grandes plataformas reaccionan con rapidez cuando actores poderosos quieren borrar algo, mientras que los usuarios ordinarios se enfrentan a recursos opacos, lentos o inexistentes.