Países Bajos se prepara para unas sanciones estadounidenses potencialmente devastadoras contra la CPI

Las posibles sanciones estadounidenses contra la Corte Penal Internacional por sus actuaciones sobre Israel, Afganistán y Gaza están generando alarma en Europa, especialmente en Países Bajos, donde tiene su sede la CPI. Los comentaristas debaten por qué Washington, que nunca se unió al tribunal, pasa de la no participación a los intentos de socavarlo, y qué significa esto para el orden global que EE. UU. antes promovía. Muchos ven la medida como un acelerador del impulso europeo hacia la autonomía estratégica y financiera frente al poder estadounidense, mientras otros cuestionan la eficacia y la legitimidad de la propia CPI.

EE. UU. como amenaza global y pérdida de legitimidad

  • Muchos comentaristas sostienen que EE. UU. se ha convertido en un actor dañino o “canceroso” a nivel global, citando guerras, sanciones, ataques con drones y comportamiento extraterritorial.
  • Algunos ven los movimientos recientes contra la CPI como parte de un patrón más amplio: socavar el derecho internacional, intimidar a los aliados y erosionar el orden posterior a la Segunda Guerra Mundial que EE. UU. ayudó a crear.
  • Una minoría argumenta que EE. UU. tiene un sistema jurídico interno robusto y no debería aceptar una autoridad extranjera superior; desde esa perspectiva, la jurisdicción de la CPI sobre estadounidenses es ilegítima.

Por qué EE. UU. se opone a la CPI

  • Las principales razones citadas:
    • Miedo a procesamientos por crímenes de guerra de soldados y funcionarios estadounidenses (p. ej., Afganistán).
    • Protección de aliados cercanos como Israel y de sus líderes bajo investigación de la CPI.
    • Hostilidad bipartidista de larga data (p. ej., la “Hague Invasion Act”), con Trump visto como especialmente agresivo al intentar sabotear el tribunal en lugar de limitarse a mantenerse al margen.
  • Los defensores de la CPI sostienen que las objeciones de EE. UU. se centran sobre todo en preservar la impunidad y el poder unilateral.

UE, Países Bajos y las repercusiones de las sanciones

  • Varios comentaristas dicen que las sanciones estadounidenses contra la CPI podrían salirles el tiro por la culata al:
    • Debilitar la credibilidad y eficacia de las sanciones estadounidenses en general.
    • Acelerar los esfuerzos de la UE hacia la soberanía financiera y tecnológica (p. ej., SEPA/Wero, euro digital).
  • Otros señalan los límites de la UE: es un bloque, no un estado; la política exterior está fragmentada y es vulnerable a la presión externa.

Israel, Gaza y la rendición de cuentas por crímenes de guerra

  • Comentaristas israelíes y otros piden procesamientos de líderes israelíes por parte de la CPI/CIJ por tácticas de sitio, retórica deshumanizadora y muertes masivas de civiles en Gaza.
  • Otros subrayan que la CPI también emitió órdenes de arresto contra líderes de Hamás, pero la aplicación es débil; los estados miembros a menudo no hacen nada.

Eficacia y legitimidad de la CPI

  • Los críticos califican a la CPI de “desperdicio”, citando pocas condenas, sentencias relativamente leves e incapacidad para prevenir atrocidades.
  • Los defensores responden que:
    • Es un tribunal de último recurso, limitado por la cooperación de los estados miembros.
    • Incluso la rendición de cuentas simbólica importa y podría normalizar lentamente restricciones jurídicas internacionales para todos los estados.