Tribunal Federal de Nueva York: Existe el derecho a grabar a la policía, también dentro de los vestíbulos de las comisarías
Una reciente sentencia de un tribunal federal en Nueva York afirma que el público tiene derecho, amparado por la Primera Enmienda, a grabar la actividad policial, incluso dentro de los vestíbulos de las comisarías, conforme a las leyes estatales de “Right to Record”. Los comentaristas ponderan esto frente a las preocupaciones por la privacidad y la seguridad de víctimas de delitos y otros civiles que pueden ser filmados en momentos de vulnerabilidad, proponiendo soluciones como áreas privadas para denuncias o límites legales más claros para los espacios no públicos. El intercambio se amplía hacia cuestiones de rendición de cuentas policial, el papel de los llamados auditores de la Primera Enmienda y si hacen falta reformas como acabar con la inmunidad cualificada para garantizar que los agentes respeten los derechos constitucionales.
Alcance de la sentencia y marco legal
- Los comentaristas señalan que las leyes de “Right to Record” del estado de Nueva York protegen explícitamente la grabación de la “actividad policial” en espacios públicos, incluidos los vestíbulos de los edificios, y que el propio boletín legal del NYPD lo reconoce.
- La decisión judicial se presenta como una aplicación de los derechos ya existentes de la Primera Enmienda y de la ley estatal, no como la creación de un nuevo derecho.
- Varios subrayan que los periodistas y los “periodistas independientes” no tienen menos acceso que cualquier miembro del público, pero tampoco un privilegio especial.
Auditores: propósito vs. tácticas
- Muchos ven a los “auditores de la Primera Enmienda” como molestos, conflictivos o buscadores de clics, y expresan desagrado o vergüenza de que esas personas se conviertan en casos de prueba.
- Otros sostienen que los auditores suelen ser tranquilos y metódicos, y que incluso cuando son imbéciles, los derechos deben proteger el discurso y el comportamiento desagradables.
- Un tema recurrente: si la policía simplemente respetara la ley y desescalara, la mayoría de los vídeos de auditoría serían aburridos y la “moda” se desvanecería.
Privacidad, víctimas y vestíbulos de comisarías
- Hay una fuerte preocupación de que filmar en los vestíbulos de la policía perjudique a víctimas de delitos y a personas vulnerables que no quieren que su presencia o sus declaraciones aparezcan en YouTube.
- Contraargumento: no existe expectativa de privacidad en zonas públicas; la carga recae en el gobierno para crear privacidad (por ejemplo, salas privadas, notificación remota), no para prohibir la grabación.
- Hay desacuerdo sobre si trasladar la interacción con las víctimas a espacios no públicos “viola” el derecho a grabar o si es un equilibrio razonable.
Espacios públicos vs. restringidos
- Hay un amplio acuerdo en que el derecho a grabar no concede acceso a áreas restringidas; las normas de intrusión siguen aplicando.
- Debate sobre casos límite: áreas restringidas visibles desde espacios públicos, edificios privados alquilados para prestar servicios públicos, y propiedades privadas o militares filmadas desde aceras públicas.
Comportamiento policial, riesgo y rendición de cuentas
- Múltiples comentarios subrayan una desconfianza generalizada hacia la policía, citando disparos, falta de disciplina y el poder sindical.
- Un comentarista minimiza el riesgo citando bajas tasas de mortalidad por arresto; otros rechazan los argumentos basados en la frecuencia y se centran en la impunidad y los costes morales.
- Muchos ven la grabación por terceros como necesaria porque las cámaras corporales a menudo se usan mal o “olvidan” momentos cruciales.
- Algunos abogan por acabar con la inmunidad cualificada o limitarla, señalando que unos pocos estados ya lo han hecho, y argumentan que mejoraría el cumplimiento de la ley por parte de la policía.