Muchos VCs han dejado de invertir este año
La realización de operaciones de capital riesgo ha caído bruscamente desde su pico de 2021–2022, y muchos observadores señalan que esto es en gran medida un retorno a los niveles prepandemia más que un colapso total. Los comentaristas vinculan el anterior auge al dinero ultrabarato, a valoraciones infladas y a una abundancia de fondos y startups mediocres, y sostienen que el mercado más ajustado de hoy está empujando a los VCs hacia rondas puente para empresas ya en cartera, valoraciones más bajas y un mayor enfoque en ingresos y eficiencia de capital. El cambio se ve tanto como una posible corrección saludable como una fuente de dolor, con expectativas de más despidos y cierres, pero también de menos apuestas especulativas y negocios clonados.
Tendencia general e interpretación de los datos
- Muchos comentaristas dicen que la “caída” es en gran medida un retorno desde el pico de la era Covid a niveles de 2019–2020, no un colapso del VC como tal.
- Otros sostienen que la caída sigue siendo noticiable, ya que el pico en sí fue noticia y la normalización no estaba garantizada.
- Algunos cuestionan el encuadre del artículo: “inversores activos” = cualquiera que haga ≥2 operaciones, lo que probablemente incluye ángeles y family offices, no solo fondos institucionales de VC.
- Un VC dice que casi todas las firmas seed y Serie A que conoce siguen invirtiendo, solo que más lentamente.
Encuadre mediático
- Varias publicaciones critican al periodismo económico por sensacionalista, de corto plazo, por comparaciones q/q y por ignorar las líneas de base pre-Covid.
- Otros defienden que el artículo incluye un gráfico de varios años que muestra el pico y el contexto.
- Debate más amplio: los medios siempre han estado impulsados por la atención; la analítica digital y las pruebas A/B intensifican los incentivos al clickbait.
Factores del pico de Covid y el retroceso de 2023
- Explicaciones del pico: enorme expansión monetaria, tipos casi en cero y dinero buscando rentabilidad en tecnología, que podía seguir operando durante los confinamientos.
- Explicaciones del retroceso: tipos más altos que hacen atractiva la rentabilidad “sin riesgo”, mercados de financiación más ajustados y VCs reservando efectivo para empresas ya presentes en su cartera.
- Algunos dicen que muchas startups solo se financiaron porque el dinero era barato, incluidas áreas especulativas como crypto.
- Debate sobre si la “era del dinero barato” ha terminado; las conversaciones de la Fed sobre recortes sugieren a algunos que persisten los reflejos de tipos bajos.
Rondas puente y triaje de cartera
- Varios comentarios destacan las rondas puente de inversores existentes (a menudo no anunciadas) como una parte importante y poco reportada de la actividad.
- Motivaciones citadas: evitar down rounds y markdowns, proteger a inversores y fundadores anteriores, y respaldar a equipos en los que todavía se cree.
- Otros ven riesgo de comportamiento de coste hundido, pero varios argumentan que los VCs suelen hacer puentes solo a empresas que realmente valoran.
Experiencia de los fundadores en el terreno
- Informes de: más decisiones automáticas de “no”, diligence más largas, valoraciones más bajas (especialmente para empresas seed sobrevaloradas sin PMF) y exigencia de un runway de 24 meses.
- Cambio desde métricas puras de crecimiento hacia ingresos, eficiencia de capital y proyecciones más conservadoras.
Impactos en empleo e innovación
- Algunos celebran una limpieza de “VCs mediocres” y de startups imitadoras o sin sustancia, esperando que se desperdicie menos talento.
- Otros advierten que menos empresas respaldadas por VC significa menos empleos tecnológicos y un grupo más pequeño de ingenieros de startups con experiencia.
- Las opiniones divergen sobre la innovación: tipos más altos pueden empujar el foco hacia negocios reales, pero también pueden privar de capital a moonshots intensivos en capital y proyectos verdes que antes se beneficiaban del ZIRP.
Visiones normativas sobre el VC
- Algunos ven al VC como capital de riesgo socialmente útil que financia empleos e innovación, pese al despilfarro.
- Otros consideran los últimos años como un “timo”, con capital mal asignado a empresas improductivas o distorsionadoras.
- Una postura fuertemente anti-VC afirma que las empresas respaldadas por VC tienen un balance neto negativo para la sociedad; una respuesta señala que esas mismas empresas han elevado los salarios de los desarrolladores, así que un colapso del VC dañaría más a los trabajadores que a los financieros.