El NHS investigará la campaña de influencers de Palantir como posible incumplimiento contractual

El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido está bajo presión por adjudicar a Palantir, una empresa estadounidense de “tecnología espía”, un gran contrato de plataforma de datos, en medio de informes sobre una campaña dirigida de influencers y marketing que podría infringir las normas de contratación pública. Los comentaristas debaten si la tecnología de Palantir supera realmente a las alternativas o si su éxito se debe a un lobby agresivo y opaco, y a una pauta más amplia de gobiernos que externalizan la vigilancia sensible y la gestión de datos a contratistas privados. El intercambio también aborda la capacidad del NHS para crear sistemas internamente, el papel de las universidades, las preocupaciones sobre libertades civiles y el contexto político británico en torno a la financiación sanitaria y la privatización.

Acuerdo Palantir–NHS: capacidad frente a ética

  • Algunos lo ven como algo poco sorprendente y se preocupan por que una empresa de “tecnología espía” gestione datos de todo el NHS.
  • Una opinión: en la gestión de datos gubernamentales, la plataforma de Palantir es “con diferencia la mejor”, sin rival comercial cercano; las alternativas son sistemas débiles construidos por el gobierno o contratistas de menor calidad.
  • Otros discrepan con firmeza de que Palantir sea técnicamente única o la mejor de su clase, y sugieren que su ventaja reside más en el marketing, el lobby y la obtención de contratos que en la tecnología.

Sistemas creados internamente, por proveedores y por universidades

  • Varios sostienen que el software desarrollado internamente por el gobierno suele exceder el presupuesto y fracasar por una gestión de proyectos deficiente y la incapacidad de pagar salarios de mercado a ingenieros.
  • Se citan contraejemplos: algunos departamentos del Reino Unido (por ejemplo, justicia, comercio) tienen plataformas de datos internas con éxito.
  • Se considera que las universidades producen prototipos y código de investigación, no sistemas robustos y con soporte; carecen de la capacidad de producto, soporte e ingeniería in situ de empresas como Palantir.

Historia, productos y ética de Palantir

  • Entre las preocupaciones figuran los orígenes vinculados a la CIA, el trabajo con inmigración y fuerzas del orden, la policía predictiva y su propia identificación como empresa de defensa.
  • Algunos dicen que esto equivale a una infraestructura de vigilancia privatizada; otros responden que crear plataformas de analítica para gobiernos no es inherentemente más “villanesco” que otro trabajo empresarial.
  • Unos pocos se centran en el nombre de la empresa y las asociaciones de sus directivos; otros rechazan los ataques ad hominem y los argumentos de culpa por asociación.

Ventas, influencia y “poderes a nivel estatal”

  • Un exempleado describe tácticas de influencia muy dirigidas (por ejemplo, seguimiento de las rutinas de los responsables de decisión, ubicaciones mediáticas adaptadas, perfilado de personalidad).
  • Algunos lo califican de inquietante, lo comparan con externalizar la vigilancia estatal y citan ejemplos en los que intermediarios privados de datos ayudan a la policía a eludir límites de retención.
  • Otros sostienen que no es más que ventas y marketing empresariales agresivos, similares a los de otros contratistas B2B/gubernamentales.

Financiación, política y gestión del NHS

  • Un lado afirma que el gobierno actual “odia” al NHS y utiliza contratos como el de Palantir como parte de un patrón más amplio de amiguismo (con referencias a escándalos al estilo PPE y Greensill).
  • El otro lado cita estadísticas que muestran un gasto del NHS récord o en rápido aumento, y argumenta que el problema es la ineficiencia, el abultamiento de la mandos intermedios y, posiblemente, debates sobre financiación mal representados.
  • Un subhilo detallado discute los datos y las interpretaciones del gasto sanitario, con acusaciones de uso indebido de porcentajes.

Good Law Project y tribunales

  • Algunos se muestran escépticos sobre la eficacia del Good Law Project y ven más recaudación de fondos que victorias.
  • Otros dicen que su papel es presentar casos piloto que aclaren la ley, incluso cuando los resultados son mixtos, y debaten la evolución y la independencia de la UK Supreme Court frente a la House of Lords.