El sesenta por ciento de los consumidores de EE. UU. dice que "AI" en el mensaje de marca les desanima

Sentimiento general hacia el branding de “AI”

  • Muchos comentaristas dicen que “AI” en el marketing ha pasado de ser una palabra de moda vacía a una señal negativa activa.
  • Ahora connota chapuza, poco esfuerzo, enshittification y “barato y rápido a costa de la calidad”.
  • La gente quiere oír qué hace una función, no qué tecnología la impulsa; “AI” se ve como un detalle de implementación interno.

Experiencia de usuario: chatbots, agentes e integraciones forzadas

  • Fuerte hostilidad hacia los bots de atención al cliente con AI y los menús telefónicos: se perciben como deshumanizadores, poco útiles y una forma de evitar dar soporte real.
  • Múltiples anécdotas de personas atrapadas por bots que no pueden resolver problemas no estándar y dificultan la escalada.
  • Frustración generalizada por botones y superposiciones de AI impuestas en sistemas operativos, IDEs, teléfonos, televisores, suites de oficina y flujos de comercio electrónico, a menudo sustituyendo funciones deterministas más sencillas que antes funcionaban.
  • La buena ML/AI que mejora discretamente recomendaciones, fotos o ciclos de lavadora es tolerada o apreciada; la “AI visible” suele marcar una regresión de UX.

El branding de AI como señalización para inversores

  • Muchos sostienen que “AI” en la caja está dirigido a VCs, juntas directivas y mercados públicos, no a los usuarios finales.
  • Se compara con oleadas anteriores: el bombo de “web-everything”, “blockchain” y “the algorithm”.
  • Un equipo de producto informa de una reacción negativa cuando una función se llamó “AI”, que desapareció tras rebautizarla como “Advanced Search” sin cambiar la funcionalidad.

Empleo, ética, medio ambiente y confianza

  • El branding de “AI” se asocia ampliamente con pérdida de empleo, destrucción de sindicatos y “despedimos personal por beneficios”.
  • Las preocupaciones de artistas y creadores (plagio, datos de entrenamiento no compensados) y las preocupaciones medioambientales (energía, agua, centros de datos, contaminación local) refuerzan los sentimientos negativos.
  • Algunos ven a las corporaciones de AI y a los gobiernos que las apoyan como símbolos de capital arrollando a comunidades y regulaciones.

Desacuerdo y matices

  • Varios señalan que muchas personas usan felizmente herramientas de AI cuando las eligen ellas mismas (asistentes de programación, ayuda con deberes, traducción, ayudas de búsqueda/aprendizaje), pero resienten verse obligadas a interactuar con AI en productos.
  • Otros disputan las afirmaciones de que “todo el mundo” usa ChatGPT; los datos de encuestas citados en el hilo sugieren que la adopción está creciendo, pero aún no es universal ni diaria para la mayoría de los adultos.
  • Algunos tecnólogos argumentan que la AI es realmente útil como herramienta de investigación/aprendizaje y para la generación de código, pero coinciden en que la mayoría de las funciones de consumo “impulsadas por AI” están apresuradas, mal acotadas o mal aplicadas.