Cuidado con los consultores de gestión

La historia corporativa sincera de una cadena británica de alimentos congelados sobre sus “Edades Oscuras”, que culpa a un período de declive a los consultores de gestión y a una burocracia demasiado compleja, ha reavivado el debate sobre el valor de las grandes firmas de consultoría. Los comentaristas contrastan el papel de los consultores como chivos expiatorios y facilitadores de reorganizaciones demasiado pesadas y egoístas con los casos en que expertos externos realmente aportan perspectiva estratégica o técnica, especialmente en entornos complejos o regulados. Muchos ven el problema central en los incentivos desalineados y en que el liderazgo use a los consultores para validar decisiones predeterminadas en lugar de resolver problemas operativos reales.

Reacciones a la historia de Islandia sobre las “Edades Oscuras”

  • Muchos elogian la historia corporativa, franca y autocrítica, del supermercado y su ataque explícito a los consultores de gestión y a la excesiva complejidad.
  • Los comentaristas señalan la ironía y el valor de entretenimiento de que una cadena mundana de alimentos congelados publique una autopsia corporativa tan sincera.
  • Algunos conectan la narrativa de recuperación con empresas idiosincráticas, dirigidas por sus fundadores, que resisten la “corporatividad insípida” y el vaciamiento al estilo PE.

Consultores de gestión: problema vs síntoma

  • Un hilo contundente acusa a los consultores de gestión de destruir empresas, superponer capas de dirección y justificar decisiones que los ejecutivos ya querían tomar.
  • Otros sostienen que el verdadero problema es el liderazgo: los consultores reflejan disfunciones ya existentes, incentivos desalineados y estructuras “demasiado pesadas en la cúspide”.
  • Una opinión: contratar consultores equivale, en la práctica, a admitir que la alta dirección no puede dirigir la organización.

Por qué las organizaciones contratan consultores

  • Motivos habituales citados:
    • Chivo expiatorio como servicio y traslado de responsabilidad (“lo dijeron los consultores”).
    • Cobertura política para reestructuraciones o despidos impopulares.
    • Lavado de información: agregar conocimiento interno en informes “autoritativos” que los ejecutivos sí creerán.
  • Varios señalan que el personal dice a menudo las mismas cosas gratis, pero no se le escucha hasta que una consultora costosa las repite.

Ejemplos de valor y de mal uso

  • Casos positivos mencionados:
    • Fusiones y adquisiciones complejas, optimización de la cadena de suministro, grandes proyectos de ingeniería regulados, diseño a escala municipal (p. ej., reciclaje urbano) donde faltan capacidad interna y ancho de banda.
    • Actuar como integradores y controladores de calidad entre muchos proveedores.
  • Casos de mal uso:
    • Ciclos interminables y caros de estrategia que producen poca acción.
    • Usar consultores para respaldar con sello de aprobación los planes “egóicos” del CEO.
    • Escándalos de alto perfil en los que las firmas hicieron un mal uso de información confidencial o gubernamental.

Consultoría técnica vs consultoría de gestión

  • Varios distinguen entre contratistas técnicos/prácticos de ingeniería/software y los consultores de gestión de alto nivel.
  • En general, los consultores técnicos se ven de forma más positiva cuando aportan habilidades escasas o capacidad temporal.

Temas más amplios

  • Debate sobre si los incentivos desalineados de los consultores hacen que todo el modelo sea defectuoso, o simplemente que se use en exceso.
  • La discusión toca la irracionalidad humana, la política burocrática y el deseo de acción y cambio, incluso cuando “no hacer nada” podría ser más sensato.