New York Times añade más funciones de IA a su app de Cooking. A los usuarios no les entusiasma
New York Times Cooking está añadiendo funciones de IA generativa para sugerir sustituciones de ingredientes y ajustar recetas, lo que ha provocado un fuerte rechazo de muchos suscriptores de pago. Los críticos sostienen que pagan precisamente por recetas rigurosamente probadas y curadas por humanos, y temen un deslizamiento hacia un “AI slop” no verificado, además de verse obligados a subvencionar tecnología que no les gusta o en la que no confían. Quienes la apoyan responden que las herramientas son opcionales, pueden reproducir flujos de trabajo que los usuarios ya realizan con asistentes de IA independientes y, si se ejecutan con cuidado, podrían ofrecer orientación genuinamente útil y sensible al contexto en la cocina.
Reacción general a las funciones de IA de NYT Cooking
- La discusión se divide entre quienes ven la función como prometedora y quienes la consideran “AI slop” invadiendo un producto de pago y curado por humanos.
- Muchos críticos subrayan que pagan por recetas probadas y fiables y no quieren variantes de IA no verificadas mezcladas en esa experiencia, aunque sean opcionales.
Utilidad percibida de la IA en la cocina
- Quienes la apoyan dicen que las sustituciones de ingredientes, el ajuste de cantidades y las adaptaciones de técnica son buenos casos de uso de la IA, y que encajan con flujos de trabajo que ya hacen con chatbots de uso general.
- Algunos cocineros caseros habituales dicen que la usarían con regularidad, especialmente para sustituciones sobre la marcha o para adaptar recetas a los ingredientes y equipos disponibles.
- Otros sostienen que ya pueden hacer esto con sus propias herramientas de IA, ajustadas a sus gustos y limitaciones, por lo que la IA específica del sitio aporta poco.
Preocupaciones sobre confianza, calidad y marca
- Hay una fuerte preocupación de que este sea el primer paso para recortar costosas cocinas de prueba humanas y depender de conjeturas de la IA.
- La gente subraya la propuesta de valor de NYT Cooking: recetas probadas, curación y contexto cultural, no variaciones generadas automáticamente.
- Se cita la alucinación/confabulación de la IA como un riesgo serio, incluidas instrucciones inseguras o ingredientes espurios.
Consentimiento, control y diseño de la interfaz
- Los críticos quieren la posibilidad de desactivar por completo las funciones de IA, enmarcándolo como una cuestión moral y de consentimiento del producto.
- Otros responden que las funciones opcionales no necesitan interruptores por usuario: “simplemente no hagas clic”.
- Hay preocupación por los patrones de UX de “IA en todas partes” (botones persistentes, puntos de entrada llamativos) y comparaciones con funciones intrusivas pasadas como Clippy o los botones fijados de Copilot.
- Algunos sugieren que las integraciones de IA deberían ser sutiles, estar claramente etiquetadas como falibles y centrarse en el descubrimiento o la orientación más que en reemplazar el contenido principal.
Sentimiento más amplio sobre la IA y el “slop”
- Varios comentarios ven esto como parte de una “enshittification” más amplia: empujar IA donde soluciones anteriores y más simples funcionarían mejor.
- Contraargumento: el contenido culinario repetitivo y de baja calidad precede por mucho a la IA; la IA es solo una nueva forma de generarlo o refinarlo.
- El debate sobre la terminología (“hallucination” vs. “confabulation”) refleja una tensión más amplia entre entusiastas y escépticos de la IA.