Hertz está reduciendo sus ambiciones en vehículos eléctricos porque sus Teslas siguen sufriendo daños
La retirada de Hertz de su despliegue de vehículos eléctricos, en particular su gran flota de Tesla, se atribuye a costes de daño y reparación inesperadamente altos, especialmente cuando los coches se usan intensivamente por conductores de Uber y otros servicios de rideshare. Los comentaristas señalan piezas caras llenas de sensores, largas esperas para reparaciones de Tesla y fuertes caídas en el valor de reventa tras los recortes de precios de Tesla como factores clave que socavaron los supuestos de Hertz sobre el coste por milla. El intercambio también destaca problemas más amplios de los alquileres de EV, desde infraestructuras de carga inconsistentes y problemas de experiencia de cliente hasta cómo las empresas de alquiler fijan el precio del riesgo, el mantenimiento y la depreciación.
Abuso de coches de alquiler, mantenimiento y fijación de precios del riesgo
- Muchos señalan que quienes alquilan coches y los conductores de rideshare tienen pocos incentivos para tratar bien los vehículos; el desgaste se “incluye” en las tarifas de alquiler.
- El mantenimiento rutinario de los coches de alquiler es relativamente fácil de hacer cumplir mediante calendarios y ordenadores de a bordo, aunque algunos argumentan que las empresas aún pueden alargar o saltarse intervalos.
- Larga digresión sobre los intervalos de cambio de aceite: algunos insisten en hacerlo al menos una vez al año incluso con poco kilometraje; otros citan manuales modernos que especifican intervalos de 2–3 años o 30.000 km, salvo “uso severo”.
Uso en rideshare frente a alquiler tradicional
- Punto central del artículo: el uso intensivo de Teslas por parte de Hertz para rideshare aumentó enormemente la utilización y los daños por encima de los niveles normales de alquiler.
- Los comentaristas subrayan que los Ubers soportan condiciones más duras: peores carreteras, mal tiempo, conducción urbana constante y alto kilometraje diario, “destrozando los coches”.
Reparabilidad de Tesla, piezas y costes
- Varias anécdotas describen esperas largas (meses) para piezas de carrocería o parachoques y facturas de reparación elevadas por incidentes relativamente pequeños.
- La sustitución del parabrisas se cita repetidamente como cara, especialmente con sensores integrados y calibración; algunos dicen que solo Tesla o talleres seleccionados pueden hacer cierto tipo de trabajo con cristal.
- Algunos sostienen que Tesla ha optimizado la fabricación, no la reparación; el acceso limitado a reparaciones y piezas de terceros mantiene altos los tiempos de inactividad y los costes.
La apuesta de Hertz por Tesla y sus supuestos financieros
- Varios cuestionan cómo Hertz subestimó los costes de reparación y el desgaste, sugiriendo una mala diligencia debida o una búsqueda de titulares por parte de los ejecutivos, más que un análisis.
- El momento fue malo: Hertz compró muchos Teslas cerca de los precios máximos y luego sufrió cuando Tesla recortó precios, lo que aumentó la depreciación y dañó el modelo de negocio de alquiler centrado en la reventa.
Experiencia de alquiler de EV y carga
- Las experiencias divergen:
- Algunos encontraron que los viajes por carretera en Tesla eran manejables gracias a los Superchargers y a la navegación integrada.
- Otros describen los alquileres de EV (Tesla y no Tesla) como estresantes: cargadores averiados, aplicaciones deficientes, ansiedad por la autonomía y altos costes de carga, a veces superiores a los de combustible.
- Las sorpresas al recibir un EV cuando se había reservado un ICE se ven muy negativamente.
Seguro e incentivos
- Se cree que los altos costes de reparación de Tesla elevan las primas del seguro.
- Debate sobre si las aseguradoras del culpable deberían cubrir los costes completos de reparación de coches muy caros o solo hasta un vehículo “mediano”, con preocupaciones sobre la equidad y los incentivos en ambos lados.