SpaceX lanzará el X-37B en un cohete Falcon Heavy el 7 de diciembre

El próximo lanzamiento de SpaceX con Falcon Heavy del secreto avión espacial X‑37B de la U.S. Space Force ha provocado especulaciones sobre su misión, que van desde experimentos de materiales y radiación hasta inspección de satélites, inteligencia electrónica y posibles funciones de guerra espacial o defensa antimisiles. Los comentaristas señalan que el vehículo no tripulado es un pequeño “mini-shuttle” reutilizable que ya ha realizado misiones de larga duración en órbita baja terrestre, y debaten si el cohete más potente apunta a órbitas más altas o más exóticas, como el espacio cislunar. El hilo también aborda preocupaciones más amplias sobre la militarización del espacio y la relación cambiante de SpaceX con las agencias de defensa de EE. UU.

Capacidades del X‑37B y misiones probables

  • Se lo describe ampliamente como un transbordador espacial miniatura no tripulado, usado para pruebas de materiales, sensores y operaciones.
  • Su bahía de carga es pequeña (unos 4×7 pies, ~225 kg), lo que limita los tipos de misión y hace implausible el transporte de humanos.
  • Funciones sugeridas: pruebas avanzadas de sensores, cargas útiles experimentales, inspección de satélites, interceptación de señales y posible manipulación o destrucción de otros activos.
  • Se sabe que algunas cargas útiles no son investigaciones clasificadas (por ejemplo, experimentos de materiales y exposición a la radiación de larga duración).
  • Otras sugerencias incluyen pruebas de armas, sistemas anti-ICBM o armas cinéticas/de energía, pero esto se indica explícitamente como especulativo.

Pasajeros humanos y papel de la Space Force

  • Hay un consenso firme en que nunca ha transportado humanos: es demasiado pequeño, no tiene consumibles para soporte vital de larga duración y las misiones duran más de un año.
  • Visión más amplia: las necesidades espaciales militares modernas rara vez requieren plataformas tripuladas; los sistemas no tripulados y los astronautas existentes de NASA son suficientes.
  • Algunos sostienen que los humanos en el espacio solo son claramente valiosos para la ciencia o para futuras bases fuera de la Tierra, no para tareas militares actuales.

Por qué Falcon Heavy esta vez: órbita y especulación sobre la carga útil

  • Los vuelos previos del X‑37B usaron Falcon 9; el cambio a Falcon Heavy plantea preguntas sobre una energía mayor o una carga útil más pesada.
  • Ideas: una órbita más alta o más elíptica, posiblemente cruzando los cinturones de radiación para pruebas de materiales; awareness del dominio cislunar o de órbita alta; o simplemente un lanzamiento compartido con otras cargas útiles.
  • Algunos participantes señalan que una inserción translunar sería difícil de ocultar; otros lo tratan como una especulación divertida más que probable.
  • La discusión sobre si puede desorbitar de forma segura desde órbitas mucho más altas queda sin resolver.

Militarización del espacio

  • Algunos ven un avión espacial militar como una nueva consolidación del espacio como dominio de combate y lo consideran preocupante.
  • Otros señalan que el uso militar del espacio ha sido continuo desde el amanecer de la era espacial.

Seguridad de SpaceX y geopolítica

  • Un informe de Reuters que cita mayores tasas de lesiones en ciertas instalaciones de SpaceX desata el debate.
  • Un bando toma las tasas como evidencia de malas prácticas de seguridad; otros dicen que las comparaciones con el “promedio de la industria espacial” son engañosas porque gran parte de la industria consiste en trabajo de oficina o de pequeños satélites.
  • Debate prolongado sobre cómo normalizar las tasas de lesiones (por trabajador vs. por prueba/lanzamiento de cohete) y si una mayor producción justifica un mayor conteo bruto de lesiones.
  • Algunos temen que lanzar aviones espaciales militares y los vínculos militares de Starlink puedan convertir los activos de SpaceX en objetivos geopolíticos o involucrarla en la política de defensa.