El argumento ontológico de Anselmo: una guía para los desconcertados
El argumento ontológico de Anselmo para la existencia de Dios — la idea de que un “ser mayor concebible” debe existir en la realidad y no solo en la mente — es criticado aquí como lógicamente defectuoso, confuso desde el punto de vista lingüístico y fácilmente parodiable (por ejemplo, con islas perfectas, unicornios o incluso Santa Claus). Los comentaristas exploran objeciones clásicas como la afirmación de Kant de que “la existencia no es un predicado”, el choque entre omnisciencia y omnipotencia, y la preocupación de que este razonamiento demuestre demasiado y, por tanto, no demuestre nada. Otros argumentan que sigue siendo valioso estudiarlo por su importancia histórica, su papel en la enseñanza de conceptos como la lógica modal y la ontología, y por lo que su reformulación repetida por pensadores destacados revela sobre el razonamiento humano, aunque señalan argumentos cosmológicos o experienciales como vías más plausibles hacia el teísmo.
Defectos percibidos en el argumento ontológico de Anselmo
- Muchos comentaristas consideran que el argumento es “simplemente malo” incluso en su forma más fortalecida.
- Objeciones centrales: “mayor que todas las cosas” es una expresión sin sentido o mal definida; presupone lo que intenta demostrar; confunde los conceptos en la mente con las cosas en la realidad.
- El paso de “puede ser concebido” + “la existencia es mayor que la no existencia” a “por lo tanto existe” es ampliamente rechazado.
- Algunos sostienen que puedes sustituir cualquier cosa (“tetera perfecta”, “unicornio perfecto”, “isla perfecta”) y “probar” su existencia, lo que muestra que la forma es defectuosa.
Por qué filósofos y teólogos aún lo discuten
- Sus defensores dicen que fue serio en su contexto histórico e influyó en el pensamiento posterior.
- Se usa pedagógicamente para introducir distinciones como la existencia “en la mente” frente a “en la realidad”, y la crítica de que “la existencia no es un predicado”.
- Otros lo ven como una ventana a la metafísica medieval (logos, el lenguaje como realidad) y a cómo personas muy inteligentes pueden equivocarse.
Lenguaje, lógica y existencia
- Debate sobre si el argumento trata el lenguaje como fundamental para la realidad en lugar de como un modelo de ella.
- Desacuerdo sobre si la “existencia” es una propiedad en absoluto, o una noción de orden superior.
- Algunos subrayan la diferencia entre definir un término (definición nominal) y captar una esencia en la realidad (definición real).
- Se plantean dudas sobre si la “grandeza” forma algún orden coherente entre todas las propiedades.
Parodias y movimientos lógicos de contrapeso
- Numerosos reduccionismos al absurdo: islas perfectas, alienígenas, universos, o incluso un Dios necesariamente inexistente.
- Chistes y experimentos mentales (p. ej., “Santa existente”) ilustran que meter “existente” en una definición no produce existencia genuina.
- Algunos sugieren que el argumento es análogo a notorias paradojas de teoría de conjuntos donde la comprensión ingenua sobre predicados falla.
Argumentos alternativos sobre Dios
- Varios comentaristas prefieren argumentos cosmológicos o aristotélicos de “primera causa / primer motor”, o argumentos desde la contingencia y la experiencia.
- Otros sostienen que tales “pruebas” o bien socavan la fe, o como mucho apuntan a un ser necesario abstracto, no a una deidad religiosa específica.
- Algunos sostienen que la omnisciencia y la omnipotencia son lógicamente incompatibles en sí mismas, lo que hace imposible un Dios tradicional.