Sony elimina 551 películas por las que los propietarios de PlayStation pagaron
La retirada por parte de Sony de 551 películas de StudioCanal de las bibliotecas de usuarios de PlayStation, pese a haber sido “compradas”, reaviva el temor de que la propiedad de medios digitales sea en realidad una ilusión. Los comentaristas sostienen que los regímenes actuales de licencias y DRM permiten a las plataformas revocar el acceso sin reembolsos, difuminando la línea entre comprar y alquilar y empujando a muchos hacia los soportes físicos, las tiendas sin DRM o incluso la piratería directa. Existe un amplio apoyo a reformas legales que obliguen a distinguir con claridad entre alquileres y compras, y que garanticen que el contenido digital pagado siga siendo accesible o sea compensado de forma justa si se retira.
Naturaleza de las “compras” y las licencias
- Hay un fuerte consenso en que estas se comercializaban como “compras”, pero en la práctica funcionaban como licencias revocables.
- Muchos sostienen que “comprar” frente a “alquilar” tiene un significado claro y establecido en lenguaje común (propiedad frente a acceso limitado en el tiempo), y que usar “comprar” para acceso revocable es engañoso.
- Varios dicen que la única “propiedad” real ahora son los archivos sin DRM que uno puede respaldar por su cuenta (o los soportes físicos), y que todo lo demás es, en efecto, alquiler.
Sony, StudioCanal y la responsabilidad
- Parte de la culpa se atribuye a StudioCanal por unos términos de licencia que permiten la revocación.
- Otros argumentan que el contrato de los consumidores es con Sony, así que Sony asume la responsabilidad principal por vender algo que no podía garantizar.
- Un punto recurrente: Sony podría haber rechazado esos términos, negociado derechos perpetuos de re-descarga o migrado las licencias a otro sitio (por ejemplo, a otra tienda) para evitar este desenlace.
Aspectos legales / regulatorios
- Se piden leyes que:
- Prohíban comercializar licencias revocables como “comprar”, “ser dueño”, etc.
- Exijan reembolsos o compensación si el acceso se revoca después.
- Traten las compras digitales como bienes físicos, incluidos los derechos de reventa/préstamo.
- Algunos mencionan legislación en curso o próxima (por ejemplo, en California y la UE) dirigida al lenguaje engañoso de “comprar” y a conductas del estilo de “stop killing games”.
- Debate sobre las demandas colectivas: se consideran probables, pero a menudo con pagos triviales; algunos sugieren que las reclamaciones coordinadas de menor cuantía serían más eficaces.
Piratería, archivado y ética
- Un volumen muy alto de comentarios dice que esto justifica o incluso obliga a la piratería, especialmente para contenido ya “comprado”.
- Los argumentos van desde “si comprar no es poseer, piratear no es robar” hasta ver la piratería como preservación o autodefensa del consumidor.
- Otros señalan los derechos residuales y los perjuicios para algunos creadores, pero varios afirman que la mayoría de los ingresos por streaming para los artistas son insignificantes.
Alternativas: soportes físicos, sin DRM y plataformas
- Muchos recomiendan:
- Discos físicos y servidores de medios locales (por ejemplo, ripear DVDs/Blu-rays a NAS/Jellyfin).
- Tiendas sin DRM (Bandcamp, GOG) y hardware abierto.
- Se cita a Steam como relativamente favorable al consumidor, pero aun así fundamentalmente controlado por una puerta de acceso; la confianza se ve como condicional y reversible.
Reacciones de los consumidores y tendencia general
- La historia de Sony (CDs con rootkit, retirada de OtherOS, prohibiciones de cuentas) se cita repetidamente como un patrón de conducta anti-consumidor y una razón para boicots de larga duración.
- El fin de los discos físicos y el cierre de tiendas antiguas se ve como parte de una trayectoria de “no poseerás nada”.
- Expectativa general: este no será el último incidente de este tipo, y está empujando a muchos usuarios fuera de las compras digitales convencionales.