VMware ahora forma parte de Broadcom
La adquisición de VMware por Broadcom por $69B se ve ampliamente como el inicio de subidas agresivas de precios, licencias más restrictivas y racionalización de productos, con muchas empresas, universidades y MSP esperando mayores costos, menor soporte y un trato eventual de “exprimirlo hasta secarlo” de la pila de VMware. Los comentaristas debaten rutas de migración lejos de vSphere/ESXi —desde Proxmox, XCP‑NG y OpenStack hasta la nube pública—, al tiempo que señalan que reemplazar la rica gestión y el ecosistema de VMware es complejo y requiere varios años. Otros temen por el futuro de proyectos de código abierto propiedad de VMware como Spring y RabbitMQ, y por el impacto más amplio en las estrategias de virtualización on‑prem.
Percepción de la estrategia de Broadcom
- Muchos ven a Broadcom como un actor de “private equity de software”: comprar proveedores ya consolidados, recortar costos, subir precios y exprimir el mantenimiento hasta que se vaya el último cliente.
- Se hacen comparaciones con CA, Oracle, EMC, Cisco y otros adquirentes vistos como empresas que convierten productos en “abandonware” de alto margen.
- Varios comentaristas dicen que este es probablemente el hogar corporativo final de VMware: Broadcom extraerá valor en lugar de prepararla para la reventa.
Licencias, precios e impacto en los clientes
- Según se informa, se están eliminando los descuentos académicos; algunas universidades esperan aumentos de precio de 2–3× y están evaluando activamente alternativas.
- Algunas regiones (por ejemplo, Nueva Zelanda) están viendo a Broadcom retirarse, con breves períodos de “consulta” previos a los despidos.
- Se esperan aumentos significativos en licencias y mantenimiento en todos los ámbitos; algunos mencionan telemetría adicional y seguimiento del uso.
Posición técnica de VMware
- A pesar de las críticas sobre las licencias, VMware ESXi/vSphere es ampliamente considerado extremadamente estable, con muchas funciones y profundamente arraigado en los centros de datos.
- Se citan como diferenciadores clave el ecosistema de vCenter (vMotion, Storage vMotion, HA, fault tolerance, vSAN, NSX, Horizon, herramientas de automatización), la gestión a gran escala y la gran fiabilidad frente a Hyper‑V y muchas pilas de código abierto.
- Los productos de escritorio (Workstation/Fusion) se consideran superiores a VirtualBox en rendimiento, pulido y compatibilidad con dispositivos, pero no son el núcleo del negocio de VMware.
Desafíos de migración y alternativas
- El bloqueo está sobre todo en la gestión y el ecosistema, no solo en el hipervisor; salir de VMware se ve como un trabajo de varios años y de gran esfuerzo.
- Alternativas debatidas: Proxmox, XCP‑NG/XenServer, KVM/libvirt, OpenStack, Hyper‑V, OpenNebula, SmartOS/Triton, Oxide y OpenShift Virtualization de Red Hat.
- Proxmox y XCP‑NG reciben muchos elogios para despliegues pequeños y medianos; persisten dudas sobre la escala, las herramientas y ciertas cargas de trabajo (por ejemplo, SQL/Exchange intensivos sobre KVM).
- Algunas organizaciones ya han iniciado o completado migraciones (por ejemplo, a XCP‑NG, Proxmox o la nube).
Notas de seguridad y fiabilidad
- vCenter se considera una gran superficie de ataque; las recientes oleadas de ransomware aumentaron el escrutinio sobre el parcheo y el endurecimiento de VMware.
- Algunos informan de parcheos sin problemas; otros recuerdan actualizaciones que rompieron la compatibilidad con hardware, lo que generó miedo a servidores “brickeados”.
Preocupaciones sobre el ecosistema y el código abierto
- Hay inquietud por el futuro de Spring, Spring Boot, RabbitMQ y otros proyectos de código abierto administrados por VMware bajo la propiedad de Broadcom.
- Algunos usuarios planean pausar o reconsiderar la adopción de software OSS vinculado a VMware hasta que la estrategia de Broadcom quede más clara.
On‑prem frente a cloud y carreras profesionales
- Muchos esperan que la adquisición y las subidas de precio aceleren el paso a la nube pública (AWS/Azure/GCP) o a plataformas de contenedores.
- Preocupa que los especialistas en ESXi y los puestos de virtualización on‑prem se reduzcan a medida que las organizaciones congelen nuevas inversiones en VMware y cambien de estrategia.