La parte espacial de SpaceX vale 8 dólares por acción, dice Morgan Stanley

La afirmación de Morgan Stanley de que el segmento “space” de SpaceX —sus cohetes, cápsulas y el programa Starship— vale solo 8 dólares por acción, mientras que la mayor parte del valor estaría en Starlink y en la especulativa IA/“cómputo orbital”, ha provocado escepticismo sobre el modelo de valoración y sobre las hipótesis del negocio subyacentes. Los comentaristas discuten cuán rentables son realmente los lanzamientos de Falcon 9, si las reducciones de coste prometidas por Starship pueden desbloquear mercados enteramente nuevos y si existe suficiente demanda real para aumentos masivos de capacidad de lanzamiento o para centros de datos espaciales. Muchos ven ecos de burbujas tecnológicas pasadas, señalando que las proyecciones de billones en infraestructura espacial y apuestas exóticas como el helio‑3 lunar o los centros de datos orbitales dependen de plazos muy optimistas, economías no demostradas y del apetito continuo de los inversores por el riesgo.

Valoración del segmento “Space” de SpaceX

  • Muchos comentaristas ven los 8 dólares por acción para el segmento de lanzamiento/espacio como sorprendentemente bajos dada la dominancia de SpaceX en los lanzamientos orbitales.
  • Otros argumentan que la valoración debería seguir la generación de caja: el lanzamiento es intensivo en capital y con demanda limitada, mientras que Starlink/conectividad concentra la mayor parte del valor financiero.
  • Algunos señalan que la parte “espacial” actualmente pierde dinero debido a la fuerte inversión en Starship, incluso si la empresa en conjunto es rentable.

Economía de los lanzamientos y demanda del mercado

  • Una postura afirma que los márgenes de lanzamiento de Falcon 9 son extremadamente altos y solo parecen bajos porque las ganancias se reinvierten; la competencia es actualmente débil.
  • Otra parte subraya que la demanda de lanzamientos es intrínsecamente pequeña; sin Starlink, la cadencia y los ingresos de Falcon 9 serían mucho menores.
  • Hay desacuerdo sobre si reducir los costes de lanzamiento desbloqueará vastos mercados nuevos o solo casos de uso nicho y marginales.

Panorama competitivo y ventaja tecnológica

  • Voces pro‑SpaceX sostienen que los competidores están aproximadamente una década por detrás y que la brecha se está ampliando, comparándolo con las ventajas en la fabricación de semiconductores.
  • Los escépticos cuestionan si alguna empresa puede mantener o aumentar indefinidamente una ventaja así; señalan la erosión del dominio de Tesla en los VE.

Potencial y riesgos de Starship

  • Los partidarios ven Starship como algo transformador por su enorme capacidad y un coste por kg un orden de magnitud menor, con Starlink como cliente ancla.
  • Los críticos destacan retrasos en el calendario, la comparación con programas históricos (Saturn V, Shuttle) y la necesidad de obtener beneficios reales, no solo volar.

Centros de datos orbitales y fabricación espacial

  • Existe un fuerte escepticismo hacia las grandes visiones de “cómputo orbital”: los niveles de potencia, el tamaño de los radiadores, el número de satélites, las tasas de reemplazo y el mantenimiento se consideran enormemente poco prácticos.
  • Algunos señalan que los estudios optimistas minimizan los retos de refrigeración, fiabilidad y mantenimiento manual.
  • Las fábricas espaciales para fibras/fármacos son vistas por muchos como una solución en busca de problema, con costes de lanzamiento y recuperación que probablemente anularían las mejoras de calidad.

Helio‑3 y recursos espaciales

  • La minería de He‑3 lunar es ampliamente descartada como antieconómica: concentración extremadamente baja, vías alternativas de producción y usos a corto plazo poco claros.

Enfoque financiero y preocupaciones sobre burbujas

  • Varios comentaristas ven el modelo como diseñado para justificar enormes rondas de capital y comisiones bancarias.
  • Existe preocupación de que la valoración de SpaceX esté impulsada por el entusiasmo por la IA/centros de datos y por plazos excesivamente optimistas, y algunos esperan una corrección importante cuando las narrativas se desvanezcan.