Los bonos del Tesoro de EE. UU. se han vuelto poco apetecibles para los bancos centrales y gobiernos extranjeros
La demanda extranjera de bonos del Tesoro de EE. UU. está siendo cuestionada, ya que las tenencias oficiales extranjeras se han estancado en relación con la deuda estadounidense que crece rápidamente, lo que provoca preocupaciones sobre el debilitamiento del apetito por los activos “seguros” denominados en dólares y la erosión del “privilegio exorbitante” financiero de Estados Unidos. Quienes critican esta visión señalan que las tenencias extranjeras absolutas siguen aumentando y que no existe una alternativa comparable en profundidad y liquidez, argumentando que los desequilibrios comerciales globales y la necesidad de activos de reserva mantendrán la demanda de bonos del Tesoro. Debajo del debate sobre los datos subyacen preocupaciones más amplias sobre la desdolarización, el declive del sistema petrodólar, el cambio de confianza geopolítica en EE. UU. y la ausencia de un sucesor claro para el orden centrado en el dólar.
Datos sobre la demanda extranjera de bonos del Tesoro
- Algunos sostienen que la tesis del artículo es incorrecta: las tenencias extranjeras de bonos del Tesoro ascienden a unos 9,7 billones de dólares y aumentaron en unos 500.000 millones en el último año, con subastas sobresuscritas y activos en dólares “libres de riesgo” que siguen siendo muy comprados.
- Otros señalan gráficos que muestran que las tenencias oficiales extranjeras (de bancos centrales/gobiernos) se han mantenido planas o han bajado desde aproximadamente 2012, mientras la oferta total de bonos del Tesoro se ha triplicado; dicen que esto respalda la afirmación de que son “menos apetecibles”.
- Contraargumento: las cuotas porcentuales están distorsionadas por la flexibilización cuantitativa (la Fed comprando cantidades enormes), y los cambios entre bonos del Tesoro, deuda de agencias y otros activos en dólares son decisiones de cartera, no un rechazo claro.
- Consenso en el hilo: cualquier “punto de inflexión” no está claro; puede haber un cambio de fase, pero aún no hay una señal obvia de crisis.
Por qué los sectores extranjeros mantienen bonos del Tesoro
- Una explicación recurrente: la acumulación extranjera de deuda de EE. UU. es una consecuencia contable de los superávits comerciales.
- Los exportadores que quieren monedas débiles y grandes superávits deben reciclar dólares hacia activos en dólares; eso impulsa una demanda extranjera continua de pasivos estadounidenses.
- Los bonos del Tesoro siguen siendo el instrumento en dólares más profundo y líquido para bancos centrales que necesitan una reserva que puedan vender rápidamente en caso de escasez de dólares.
Petrodólar, transición energética y mecánica de divisas
- Un sector enfatiza que el petróleo cotizado en USD históricamente impulsó la demanda de dólares y el reciclaje hacia bonos del Tesoro, pero los cambios globales hacia tecnología limpia fabricada en China podrían reducir eso gradualmente.
- Un contraargumento detallado afirma que la moneda de cotización es en gran medida irrelevante; lo que importa es dónde se almacenan los ingresos del superávit. Si el petróleo se cotizara en otra moneda pero los superávits siguieran depositados en activos estadounidenses, la demanda neta de dólares no cambiaría.
Rentabilidades de los bonos e interpretación
- Se señalan las subidas de los rendimientos de los bonos del Tesoro; algunos lo interpretan como una demanda menor frente a una oferta en fuerte aumento.
- Otros subrayan que los rendimientos han subido a nivel global, por lo que importan más los movimientos relativos que los absolutos, y que para los soberanos los rendimientos reflejan sobre todo expectativas de inflación, no riesgo de impago.
Desdolarización, alternativas y geopolítica
- Varios comentaristas dicen que la “desdolarización” está exagerada en los datos, pero reconocen que más actores quieren diversificarse y reducir la dependencia de EE. UU., especialmente después de la “weaponization” del dólar por parte de EE. UU.
- Se discuten alternativas: el euro (parcial pero fragmentado), el yuan (bloqueado por controles de capital y el modelo exportador de China), el oro (creciente pero problemático como ancla monetaria) y monedas de compensación internacional al estilo Keynes; Bitcoin se menciona brevemente y luego se critica por su volatilidad y su vinculación con el crimen.
- La “autonomía estratégica” de la UE se ve en alza en el discurso, pero limitada por la dependencia de la OTAN y la falta de un ejército de la UE; la volatilidad política de EE. UU. se percibe como algo que erosiona la confianza, aunque no (todavía) desplaza al dólar.