Ya no disfruto de Internet
Muchos usuarios veteranos de internet dicen que la web moderna se siente sin alegría, dominada por plataformas sociales adictivas, “slop” generado por IA, vigilancia y publicidad, mientras la comunicación significativa y las pequeñas comunidades creativas quedan ahogadas por el ruido. Los comentaristas vinculan este cambio con los smartphones, los feeds algorítmicos y la economía de la atención de las redes sociales, contrastando el tribalismo de formato corto de hoy con las épocas anteriores de foros, blogs y sitios de aficionados. Algunos argumentan que el “internet real” todavía existe en espacios más pequeños y difíciles de encontrar (RSS, foros, Gemini, Mastodon, páginas personales) y sugieren que recuperarlo requerirá límites deliberados al consumo y un giro hacia herramientas descentralizadas y no comerciales.
Adicción, aburrimiento y la economía de la atención
- Muchos describen el internet moderno como a la vez adictivo y aburrido: la gente desplaza la pantalla por compulsión, no por disfrute.
- Son comunes las comparaciones con los cigarrillos y las máquinas tragaperras: la “participación” se presenta como un eufemismo de la adicción diseñada.
- Esto no se ve como algo contradictorio: la adicción a menudo persiste después de que el placer genuino ya ha desaparecido.
Contenido de formato corto y calidad intelectual
- Fuerte crítica al aprendizaje mediante fragmentos y videos cortos: se considera que alimenta el tribalismo, el pensamiento de grupo y la pereza.
- Algunos defienden la brevedad como una forma de arte legítima, pero admiten que la mayor parte del contenido corto actual es “slop” mal hecho.
- Otros señalan que muchos temas simplemente no pueden explicarse bien en unos pocos minutos y que estudios sugieren que el formato corto es malo para la educación.
Nostalgia vs cambio estructural
- Algunos atribuyen la insatisfacción al envejecimiento y la nostalgia: los jóvenes simplemente disfrutan de un internet diferente.
- Otros sostienen que no es solo nostalgia: la escala, la comercialización y los bots han transformado el medio.
- Se invoca el patrón de la “Eternal September”: la incorporación masiva diluye repetidamente las normas anteriores.
Redes sociales, smartphones y enshittification
- A las redes sociales se les culpa ampliamente de ser un experimento fallido o en fracaso y una carrera hacia el fondo.
- Los smartphones y la conectividad constante se ven por algunos como el verdadero punto de inflexión, haciendo que el medio sea omnipresente y más extractivo.
- La codicia, la tecnología publicitaria, la vigilancia y los algoritmos de recomendación se citan como motores centrales del deterioro.
AI/LLMs: herramienta, fuerza inevitable o amenaza
- Sentimientos encontrados: algunos encuentran la IA fascinante e inevitable desde el punto de vista económico; otros la ven acelerando el “slop”, la desinformación y la pérdida de habilidades.
- Hay frustración por los inevitables matices de “estoy emocionado por la IA” en posturas por lo demás críticas.
- Preocupa que contenido escrito por IA se haga pasar por humano y que la IA se use sin crítica en educación, ciencia y medios.
- Se defiende la reacción adversa contra el uso casual de la IA como proporcional, no como una sobrerreacción.
¿A dónde fue el “internet real”?
- Muchos argumentan que el “internet real” sobrevive en comunidades pequeñas y centradas en temas: foros, listas de correo, el fediverse, Gemini, smolnets, IRC/Discord de nicho.
- El descubrimiento es más difícil por el ruido y el dominio comercial; el esfuerzo de encontrar buenos espacios puede ser agotador.
- Algunos dicen que internet sigue siendo excelente para contenido profundo y experto; otros sienten que “se les han acabado los sitios web que merecen la pena visitar”.
Estrategias de afrontamiento y alternativas
- Las respuestas sugeridas incluyen:
- Dejar o restringir mucho las redes sociales, YouTube y los smartphones.
- Usar bloqueadores, blackholes DNS, RSS y bloqueadores de anuncios para evitar los feeds algorítmicos.
- Volver a los foros o crear instancias de Discourse, páginas personales de inicio y protocolos anti-publicidad.
- Acumular copias offline del contenido valioso por si la situación empeora.
- Una minoría insiste en que internet en sí está bien y que la web y las plataformas sociales son el verdadero problema, algo que podría rediseñarse sin anuncios ni control central.